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Cocinar de esta forma los alimentos es una opción saludable y nutritiva para acompañar aves, carnes y pescados asados
- Imagen: Greg -El glaseado es una técnica culinaria que da vistosidad a los platos y mejora sus características nutricionales. Su elaboración es fácil: consiste en cocer una verdura u hortaliza cruda de tamaño pequeño en un poco de agua, mantequilla y azúcar.
La técnica del glaseado permite que, a medida que las verduras y hortalizas se cocinan, éstas se ablanden y sus jugos se mezclen con la grasa y el azúcar, hasta que se evapore todo el agua. Después, el azúcar se carameliza y crea una capa brillante y dulzona, adherida a la superficie. Este proceso proporciona una textura especial y una presentación atractiva. Las hortalizas que se glasean con mayor frecuencia son: cebollitas frescas, zanahorias torneadas, troceadas y con forma de mini zanahorias, puerros troceados y rabanitos.
Para glasear las verduras hay que colocarlas limpias y torneadas en una sartén o cazuela baja, de manera que ocupen sólo la superficie de la sartén y no se amontonen. A continuación, se añaden unos trozos pequeños de mantequilla y agua, hasta cubrir la mitad de las verduras, y se espolvorea el azúcar y una pizca de sal.
Se tapa la cazuela o sartén y se pone a fuego suave durante 20 minutos hasta que las verduras u hortalizas estén tiernas. Una vez cocidas, hay que dar un hervor sin tapar hasta que el líquido de cocción se haya evaporado y las verduras adquieran el tono dorado brillante propio de un glaseado.
Para conseguir un glaseado correcto es imprescindible tener en cuenta una serie de normas:
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