Cambios en la atención: el reto del daño cerebral en los centros residenciales

Un proyecto en Galicia impulsa la formación de profesionales y nuevas herramientas para avanzar hacia un modelo más humano, centrado en la autonomía y la calidad de vida de las personas residentes
Por Dano Cerebral Galicia 19 de mayo de 2026
atención específica para el daño cerebral en centros residenciales
Cuando pensamos en una residencia, solemos imaginar un lugar donde se cubren las necesidades básicas de las personas. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando quienes viven en esos centros tienen necesidades más complejas, como es el caso de las personas con daño cerebral adquirido (DCA)? Esta pregunta fue el punto de partida de una iniciativa impulsada por Dano Cerebral Galicia en el marco del Proyecto Rumbo, con un objetivo claro: contribuir a transformar el modelo de atención en los centros residenciales hacia uno más especializado, pero sobre todo más humano y centrado en la persona.

Cada vez hay más personas con DCA viviendo en residencias no específicas, espacios que no siempre están preparados para ofrecer el tipo de apoyo que necesitan. Para entender mejor esta situación, el primer paso fue escuchar y analizar.

Así nació un estudio que permitió asomarse, por primera vez, a lo que ocurre dentro de estos centros en Galicia. Los resultados fueron reveladores: no solo confirmaban la presencia de estas personas, sino también la necesidad urgente de reforzar la formación de los equipos profesionales y de evolucionar hacia modelos de atención más personalizados.

Una guía con orientaciones claras

Con este conocimiento en la mano, el siguiente paso fue construir soluciones. Una de ellas fue la elaboración de una guía práctica pensada para el día a día de los centros.

Lejos de ser un documento teórico, esta guía ofrece orientaciones claras y aplicables: cómo fomentar la autonomía, cómo respetar la intimidad, cómo adaptar la comunicación o cómo apoyar en actividades cotidianas como comer o moverse. En definitiva, pequeñas grandes claves que marcan la diferencia en la calidad de vida de las personas.

guía para abordar el daño cerebral en las residencias
Imagen: Daño Cerebral Galicia

Pero el cambio real no ocurre solo en el papel. Por eso, el proyecto incluyó también un ciclo formativo dirigido a profesionales que trabajan directamente con las personas residentes. Se trata de una formación breve, práctica y muy pegada a la realidad de los centros, diseñada para ofrecer herramientas útiles que puedan aplicarse desde el primer día.

En conjunto, esta iniciativa pone sobre la mesa una idea fundamental: cuidar no es solo atender, es acompañar, respetar y potenciar la autonomía de cada persona. Avanzar hacia este modelo implica formación, conocimiento y, sobre todo, colaboración. Porque transformar la atención en las residencias no es solo un reto del sistema, sino una oportunidad para mejorar la vida de quienes viven en ellas.

La formación: una vía para el cambio

Doral Residencias puso en práctica en Vigo las propuestas realizadas por Dano Cerebral Galicia implicando a su personal en el curso de ‘Apoyo a personas con daño cerebral adquirido en centros residenciales’, considerado muy valiosa en el centro, especialmente desde los puntos de vista logopédico y de terapia ocupacional. 

Por un lado, la capacitación en productos de apoyo permite a los profesionales de la logopedia ampliar su intervención más allá de la terapia directa. Lo hace incorporando herramientas que facilitan una alimentación más segura y una participación activa de la persona residente.

Estos recursos compensan limitaciones, potencian la autonomía y reducen la dependencia en las actividades básicas de la vida diaria. Además, este enfoque fomenta un trato más humano y centrado en la persona, al tener en cuenta sus preferencias y hábitos.

El abordaje de las texturas y viscosidades de los alimentos, con la referencia del método IDDSI, resulta esencial en el manejo de la disfagia, una alteración muy frecuente en personas con daño cerebral. A través de la formación se reforzó la importancia de adaptar la alimentación de forma individualizada, garantizando la seguridad en la deglución sin perder la calidad de vida ni el placer de comer.

Centrarse en la persona

En conjunto, impulsa un modelo de intervención logopédica integral, centrado en la persona y orientado a la funcionalidad. Promueve que los y las logopedas no se limiten a tratar déficits, sino que trabajen para crear entornos accesibles, seguros y dignos, donde la alimentación y la comunicación sean herramientas de autonomía, participación y bienestar.

Por su parte, los productos de apoyo ofrecen herramientas que facilitan la generalización de los avances fuera de la sesión terapéutica. Y refuerzan el trabajo interdisciplinar, muy alineado con los modelos de atención centrados en la persona, donde todo el personal se ve beneficiado de este tipo de conocimientos que aplicados en el día a día de las personas residentes hacen que su calidad de vida se vea mejorada.

En las personas residentes, el impacto es muy directo: se mejora la seguridad durante la alimentación, se reducen los atragantamientos y aspiraciones y se favorece una mayor autonomía real. Gracias al uso de productos de apoyo y a un enfoque funcional, las personas pueden participar más activamente en actividades cotidianas como comer. 

En definitiva, la formación contribuye a que las personas con DCA —y en general, todas las personas residentes— vivan con mayor seguridad, autonomía y calidad de vida.


✍️ Leticia Vila Posada, directora de Dano Cerebral Galicia, y Teresa Pérez Peleteiro, logopeda de Doral Residencias.

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