Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Alimentación

Alarma en Dinamarca por la venta de patatas fritas congeladas y “chips” contaminadas

Los fabricantes utilizan una sustancia cancerigena para evitar su envejecimiento

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 5 septiembre de 2001
Laboratorios Daneses han dado la voz de alarma sobre una sustancia cancerígena que utilizan los fabricantes de las patatas tipo "chips" y de patatas fritas congeladas para aumentar su periodo de conservación. La alerta ha sido extendida al resto de países escandinavos. Diversos experimentos realizados en los laboratorios han demostrado que esta sustancia, denominada Cloropropham, produce cáncer de hígado y de riñones. En las pruebas efectuadas a ratones, los científicos comprobaron como el Cloropropham podía matar una rata en menos de una semana, con una dosis equivalente a la que contienen 1500 g de patatas chips envasadas.

Los productores rocían las patatas con Cloropropham para evitar su envejecimiento, ya que las patatas frescas se ablandan con el tiempo y segregan azúcar, que al freírse adquiere un tono negruzco, lo que según los fabricantes, impide su venta.

Los principales productores de patas fritas congeladas y "chips", como Kim y la multinacional Estrella en Dinamarca, así como la OLW en Suecia, afirman que el uso de esta sustancia es indispensable, mientras que los ecologistas señalan que las "chips" salen más oscuras sin el Cloropropham, pero se venden sin problemas.

El limite máximo de Cloropropham autorizado en Suecia por el Control Estatal de Alimentación está en 1 mg. por kilo de patatas fritas. Esto significa que un niño que pese entre 15 y 20 kilos, solamente comiendo 450 grs. de patatas ingeriría una dosis que rebasaría el límite establecido. En este sentido, Christian Ege, un investigador que forma parte del Consejo Ecológico de Dinamarca, considera preocupante que un niño llegue tan cerca de los límites que puede tolerar. Por su parte, la Dirección general de Alimentación danesa señala que el contenido que existe de esa sustancia tóxica en las patatas no implica ningún peligro para la salud pública.

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones