Aprovecha las sobras de pan duro con estas ideas económicas (y deliciosas)

¿Has hecho o comprado pan de más y se ha quedado duro? ¡No lo tires! Te damos varias ideas para aprovecharlo: desde torrijas y canapés hasta flan o picatostes
Por EROSKI Consumer 23 de noviembre de 2022
Aprovechar el pan
Imagen: Pixabay
Hay días en los que no comemos apenas pan, y nos sobra bastante al final de la jornada. ¿Qué podemos hacer? Una opción es congelar el pan; en el congelador puede aguantar hasta tres meses. Pero si no hay sitio, ¿qué? ¿Lo tiramos? No. El pan es un alimento muy aprovechable y tiene muchos usos gastronómicos cuando deja de estar fresco. Las tostadas y los picatostes son algunas sugerencias para emplear esas rebanadas que se han quedado duras en la cocina, pero hay otras. A continuación se detallan ocho ideas para sacarle partido a este alimento básico, rico… y con muchas vidas.

¿Por qué se pone duro el pan?

Te levantas y piensas tomar un buen desayuno con el pan que compraste ayer, pero está duro como una piedra. ¿Por qué sucede? La razón estriba en la humedad.

El pan contiene mucha humedad, pero se pierde muy pronto al entrar en contacto directo con el aire. Si la exposición es muy prolongada, se endurece y reseca mucho.

Cómo recuperar el pan duro

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Imagen: ajafoto

Pero aunque parezca un reto imposible, el pan duro se puede utilizar de nuevo. Hay dos caminos:

✅ Ablandar el pan

¿Cómo se puede volver a poner blando un pan duro? Puedes usar diversas técnicas como:

🔺 Microondas

  • Envolver el pan en un paño de cocina húmedo o bien colocar un vaso de agua junto al pan.
  • Poner el microondas a máxima potencia y calentar 30 segundos, a intervalos de 10 segundos.

🔺 Vapor

  • Pon un poco de agua en una cazuela hasta que hierva.
  • Cuando esté en ebullición, retira la cazuela del fuego.
  • Coloca el pan dentro de un recipiente, tapado, y este dentro de la cazuela llena de vapor durante unos cinco minutos.

✅ Aprovechar el pan para hacer diversos platos

El pan duro es la base de muchas recetas conocidas y muy sabrosas (migas, torrijas), y se puede añadir en otras tantas como gazpachos, flanes, etc. Todas ellas se explican a continuación.

Ocho recetas para aprovechar el pan duro

El pan que se ha quedado duro de un día para el siguiente —o incluso después de varios días— se puede aprovechar como base o como ingrediente de multitud de preparaciones. A continuación, te proponemos ocho:

1. Pan rallado

Se corta en pequeños trozos y se introduce en un robot de cocina para triturarlo, hasta que se forme una fina cantidad de pan rallado. Con él se puede empanar cualquier filete o unas croquetas.

El pan para rallar debe estar seco y duro. Por eso, antes de rallarlo, se dejará reposar durante unos cuatro o cinco días para que tenga esa consistencia.

2. Tostadas

Si ha sobrado pan de un día para otro, se puede comenzar la mañana con unas buenas tostadas. De este modo, se ahorra dinero, no se desperdicia nada y se incluye un alimento indispensable para un completo desayuno.

Para hacer las tostadas, bastará pasar unas finas rodajas «vuelta y vuelta» en una sartén antiadherente, sin nada de grasa, o colocarlas en una tostadora.

3. Picatostes

Se puede aprovechar el pan como guarnición de purés y cremas.

  • Se corta en rodajas gruesas y, después, en cuadraditos.
  • Hay que freír en abundante aceite
  • Cuando se doran, se tienen que sacar de la sartén a un escurridor para que eliminen el exceso de aceite.
  • De esta manera, se consiguen unos sencillos y deliciosos picatostes.

Además de ser un alimento, los picatostes pueden ser un estímulo para los más pequeños de la casa: con ellos se puede jugar a «pescar barquitos» mientras comen un puré de verduras o de legumbres.

picatostes caseros


Imagen: mateya

4. Canapés y entremeses

El pan duro es una base apropiada para los entremeses y los canapés. Basta con hacer lo siguiente:

  • Cortarlo en finas rodajas y tostarlo en el horno o la sartén.
  • Luego se aliñan con un hilo de aceite de oliva virgen extra y se agregan los demás ingredientes: unos trocitos de jamón y pimiento verde, una ensaladilla de txaka, una base de tortilla con setas…

Entre los muchos canapés y entrantes, merece la pena probar unas deliciosas tostas de salmón, de jamón o de queso de cabra

5. Migas

Un plato tradicional como las migas se elabora con un pan viejo. Para ello:

  • En una sartén, con un poco de aceite de oliva, se sofríe un ajo cortado muy fino con unos trozos de jamón serrano y de chorizo.
  • Cuando comience a cocinarse y a salir la grasa del embutido, se añade el pan desmigado en trozos pequeños, se remueve y se agrega un poco de agua o de caldo de carne suave, hasta que se forme una masa.
  • Con la sartén siempre a fuego medio, se remueve hasta que las migas comiencen a perder la humedad del agua y queden de nuevo sueltas, pero con toda la sustancia del caldo y de los jugos del cocinado.

Además de combinar tradición y economía, se obtendrá un plato contundente, que saciará con poca cantidad.

6. Sopas de ajo o de bacalao

Si se dispone de algo más de tiempo, con el pan duro es posible elaborar una sopa de ajo o una sopa de bacalao. Es una buena manera de cocinar un gran primer plato. Para hacerlo:

  • Se corta el pan en finas rodajas y se tuesta un poco.
  • Luego, se agrega a un sofrito, bien de verduras o solo de ajo.
  • Lo siguiente es añadir caldo (de bacalao para la sopa de pescado o de carne o ave, para la de ajo). Se deja hervir el conjunto, hasta que el pan ligue la mezcla y le dé consistencia.
  • Por último, en el caso de la sopa de pescado, se agrega un bacalao desmigado y un huevo cascado.
  • En la sopa de ajo, se añade un huevo cocido rallado.
  • En ambos casos, este paso final terminará de ligar la sopa y le dará una consistencia cremosa.

7. Torrijas

El pan viejo también se puede usar para hacer postres. El ejemplo más tradicional son las torrijas. Para este plato, es necesario:

  • Remojar las rebanadas de pan con leche azucarada con canela o vainilla.
  • Una vez que las rebanadas están rehidratadas, se pasan por harina y huevo.
  • Después, se fríen.

8. Flan

Otra manera de emplear el pan para hacer postres consiste en añadirlo al «aparejo» del flan. ¿Cómo hacerlo?

  • A la mezcla de leche, huevos, azúcar y aromas (como limón, vainilla o agua de azahar) se agregan unos trozos de miga de pan.
  • Una vez elaborado, el flan quedará con una textura similar a la de los bollos, un plato muy rico e idóneo para los cocinillas o quienes les gusta la repostería.