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Diferencias con judías verdes, habas y guisantes comunes
Se parecen a las judías verdes, pero no son judías verdes. Los tirabeques tienen las vainas más planas y unos guisantes más pequeños en su interior. A diferencia de los guisantes comunes, que se desgranan y se come solo la semilla, los bisaltos se comen enteros, porque sus vainas no tienen fibras duras.
Para distinguir con rapidez los tirabeques de las habas y de las judías verdes, hay que prestar atención a las vainas:
- Si la vaina es gruesa, rígida y abultada por dentro, probablemente sea un haba.
- Si la vaina es plana y delgada, y se puede doblar con facilidad sin romper, es un tirabeque.
Propiedades nutricionales de los tirabeques
Ligeros, nutritivos y con buen aporte de fibra, los tirabeques resultan una espléndida opción para enriquecer nuestra mesa en primavera. En 100 gramos de estos guisantes cocidos, hay unas 40 kcal, y casi 3 gramos de fibra y de proteína vegetal.
Tienen bajo índice glucémico y son saciantes, dos características que los convierten en grandes aliados para las personas con diabetes. Además, son ricos en vitaminas y minerales. Los tirabeques nos aportan magnesio, fósforo y potasio, y vitamina C, K y B9 (más conocida como ácido fólico). Hay que señalar que una parte considerable de la vitamina C se pierde durante el proceso de cocción.

Comparados con los guisantes comunes, los tirabeques son menos calóricos, pero también aportan la mitad de proteínas y de fibra. Estas son las principales diferencias nutricionales:
| Tirabeques | Guisantes | |
| Calorías | 42 kcal | 80 kcal |
| Hidratos de carbono | 7 g | 14 g |
| Grasa | <0,5 g | <0,5 g |
| Proteína | 3 g | 5,5 g |
| Fibra | 3 g | 5 g |
| Vitamina C | Alta | Media |
| Vitamina K | Alta | Media |
| Vitamina B9 (folatos) | Buena fuente | Muy alta |
| Índice glucémico | Bajo | Medio |
Cómo utilizar los tirabeques en la cocina
Los tirabeques combinan muy bien con otros vegetales de primavera, como los espárragos o las cebollitas tiernas. También quedan estupendos con alimentos de sabores suaves que nos aportan proteínas, como el huevo, el pollo, el pescado blando o el tofu. Y podemos realzar el sabor de los bisaltos, si los combinamos con elementos cítricos y frescos, como el yogur natural, la menta y el limón.
💡 Algunas ideas sencillas:
- Cocerlos al vapor tres minutos y agregarlos a una ensalada con huevo cocido y atún.
- Saltearlos con ajo y aceite de oliva hasta que apenas cambien de color.
- Rehogarlos con cebolla morada y servirlos con lentejas o tofu.
- Combinarlos con arroz, zanahoria rallada y semillas de sésamo.
Consejos para conservar los bisaltos
- En la nevera, duran entre tres y cinco días, si los colocamos en una red, malla o bolsa perforada (para evitar la condensación).
- En el congelador, se pueden conservar en porciones. Solo es necesario blanquearlos antes; esto es, pasarlos por agua hirviendo durante un minuto.


