Leche hipoalergénica: qué dicen los expertos en alergias sobre esta fórmula para bebés

Según las recomendaciones internacionales más actuales, las leches parcialmente hidrolizadas ni previenen ni tratan la alergia a las proteínas de la leche de vaca
Por María Huidobro González 31 de marzo de 2026
leche de fórmula hipoalergénica
Imagen: Sarah Chai
A pesar de los numerosos beneficios de la leche materna para el bebé, a veces, hay que recurrir a la leche de fórmula para alimentarle. En el mercado existe una amplia oferta de leches artificiales, y algunos de estos productos son fórmulas especiales: sin lactosa, de prematuros, antirregurgitación, anticólicos, de soja… ¿Y para prevenir y tratar la alergia a las proteínas de la leche de vaca (APLV)? Los alergólogos lo aclaran.

APLV: síntomas en bebés

La alergia a las proteínas de la leche de vaca (como beta-lactoglobulina, alfa-lactolbúmina, serolbúmina, gamma-globulina y caseína) es la alergia alimentaria más frecuente en los bebés que no han soplado su primera vela. Afecta a un 2 % de los menores de 4 años y la mayoría de ellos adquieren tolerancia espontánea antes de esa edad.

¿Cómo se manifiesta esta alergia? Según explica la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP), en el caso de la APLV en la que están involucradas las inmunoglobulinas (IgE), los síntomas aparecen al poco de tomar la leche (en menos de una hora): habones, inflamación de los labios y, a veces, dificultad para respirar por inflamación de la garganta, vómitos o dolor abdominal. En el caso de la alergia no mediada por IgE, los síntomas son digestivos y no inmediatos (a partir de la segunda hora), algunos de ellos leves y otros graves: cólicos, vómitos, sangre en heces o diarrea crónica, por ejemplo.

Qué leche puede tomar un niño con APLV

El tratamiento prescrito por el alergólogo para evitar estos síntomas consiste en eliminar de la dieta la leche de vaca y sus derivados, así como también la leche y derivados de otros animales, como cabra u oveja.

En caso de lactancia materna, la madre no tiene por qué quitar la leche de su alimentación, a no ser que el pediatra indique lo contrario. Pero si el peque ya toma fórmulas infantiles, deberá alimentarse con leches especiales como las siguientes:

🍼 Fórmulas extensamente hidrolizadas

Son las preferidas. En esta leche de vaca, las proteínas han sido tratadas de tal manera que se han eliminado los péptidos de mayor peso molecular con el fin de disminuir su capacidad de dar alergia. Se absorben con facilidad, por lo que también se usan cuando hay malabsorción intestinal o diarrea grave. Aun así, si el peque está muy sensibilizado a las proteínas, puede causarle reacción. Existen leches altamente hidrolizadas de suero, caseína y de ambas, y muchas de ellas sin lactosa (fórmulas semielementales). Por el contrario, su sabor y su olor no resultan muy agradables.

🍼 Fórmulas de soja

Las bebidas de soja para bebés se fabrican con proteína aislada de la harina de la soja, que en nada se parece a las proteínas de leche de vaca. Pero, a pesar de que estas fórmulas están suplementadas para mejorar su digestibilidad y hacerlas nutricionalmente más completas, no se suelen dar a los bebés porque la soja también es un importante alérgeno alimentario.

🍼 Fórmulas elementales

leche de fórmula con toxina
Imagen: Towfiqu barbhuiya

Si el peque no tolera las anteriores leches o hay una multialergia, se usan las llamadas leches elementales, que llevan aminoácidos sintéticos sin capacidad de dar alergia. Pero pueden ocasionar diarrea, tienen mal sabor y son caras, como apunta la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex.

Cómo prevenir la alergia a las proteínas de la leche de vaca

Hoy en día, para prevenir una alergia alimentaria los especialistas insisten en que los peques deben exponerse pronto y de forma continuada a las proteínas potencialmente alergénicas. Ocurre, por ejemplo, en el caso de los frutos secos, y también en la leche.

Así que, con el fin de prevenir en los bebés el desarrollo de la APLV, las recomendaciones internacionales abogan por una exposición precoz y continuada a las proteínas alergénicas de la leche de vaca. Por supuesto, una manera de hacerlo es dar el pecho, pero cuando la lactancia materna no es posible o es insuficiente, ¿esta recomendación en qué se traduce?

Si se opta por una lactancia artificial o lactancia mixta (pecho y biberón), la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) aconseja dar una fórmula estándar de leche de vaca “estimulando al sistema inmunológico hacia el desarrollo de tolerancia”. Y matiza: la fórmula estándar está elaborada con proteínas íntegras de la leche de vaca, sin modificar.

Pero también los alergólogos pediátricos recuerdan que debe hacerse manteniendo una ingesta diaria regular para evitar la pérdida de tolerancia, no un uso intermitente. Según una revisión publicada en The Lancet Child & Adolescent Health, los expertos señalan que hay “evidencia emergente” de que la suplementación ocasional con leche de fórmula podría aumentar el riesgo de APLV.

¿Leche hipoalergénica para prevenir la alergia a las proteínas de la leche de vaca?

leche artificial
Imagen: MART PRODUCTION

Por tanto, quedan fuera de esta recomendación las leches parcialmente hidrolizadas, las que también se conocen con el nombre de leches hipoalergénicas (HA). En estas fórmulas fabricadas a partir de la leche de vaca (y que tienen lactosa), las proteínas tienen un tamaño menor a las fórmulas normales pero mayor a las extensamente hidrolizadas; es decir, tienen un peso molecular suficientemente elevado como para producir alergia.

De ahí que estén contraindicadas en menores con alergia a las proteínas de la leche de vaca. Su uso “podría provocar reacciones alérgicas potencialmente graves”, advierte la SEICAP.

Pero tampoco están indicadas para prevenir esta alergia. Y es que, como recuerda la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica, las fórmulas parcialmente hidrolizadas “no son equivalentes, en el aspecto alergológico, a las fórmulas estándar con proteínas íntegras”. ¿Por qué?

  • Por un lado, las fórmulas de inicio y continuación de leche de vaca a base de proteínas parcialmente hidrolizadas tienen menos capacidad alergénica, pero también pierden su capacidad de estimular al sistema inmunológico hacia la tolerancia y prevención de la alergia.
  • Además, la gran mayoría no contienen caseína en su formulación. Y esto puede ser un problema: el sistema inmunológico del bebé no entraría en contacto con esta proteína hasta incorporar en su dieta los lácteos o la leche de vaca completa, «con el riesgo que esto podría suponer si desarrolla una alergia».

⚠️​ Precauciones en el etiquetado

Por eso, desde la SEICAP hacen dos advertencias en cuanto al etiquetado de estos productos en este comunicado:

  • La comercialización de fórmulas “hipoalergénicas” con el reclamo de prevenir posibles alergias contradice las recomendaciones actuales.
  • Algunas fórmulas comercializadas como estándar para su uso en lactantes contienen proteínas parcialmente hidrolizadas y “no especifican esta modificación proteica de forma clara”.
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