¿Sacas el teléfono en el restaurante? Uno de cada tres menores come con móvil en los restaurantes «fast food»

Muchos niños y niñas usan el móvil, la tableta o la consola mientras comen. Fuera de casa, este comportamiento se repite en los locales de comida rápida, como observan en un estudio hecho en Barcelona
Por María Huidobro González 10 de noviembre de 2025
menores pantallas restaurante
Imagen: Ron Lach
Comer en familia tiene numerosos beneficios nutricionales y de salud para todos sus miembros y es un importante factor protector frente a la obesidad, los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y otros problemas de comportamiento en niños, niñas y adolescentes. La comunicación que fluye durante estos desayunos, comidas y cenas refuerza los vínculos entre padres e hijos, sobre todo si son en casa. No obstante, la cosa cambia si hay pantallas de por medio. Un estudio reciente analiza qué sucede con los menores y los móviles en los restaurantes de comida rápida a la hora de la comida y la cena.

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Sentados a la mesa esperando a la carta, la comida o la cuenta del restaurante, a veces durante la comida y muchas más en la sobremesa. La estampa en estos tiempos muertos y vivos suele ser la misma: con el móvil en la mano. Esto nos sucede a los adultos, y también a los menores, como veremos a continuación.

Restaurantes de comida rápida y pantallas

Si bien la oferta de restaurantes para ir con hijos es cada vez más amplia, los locales de comida rápida están entre los entornos hosteleros más frecuentados por las familias para comer y cenar. Los regalos con los que sorprenden a los peques, la publicidad de productos insanos, y tremendamente palatables, con la que los invaden, la cantidad de promociones que tienen y los adictivos menús infantiles que ofrecen suponen un gran atractivo para los niños y niñas.

Pero también lo son para sus padres y madres, sobre todo con pocos recursos, que ven en estas pizzerías, hamburgueserías… una variedad de platos económicos que les encantan a sus hijos y que todos pueden disfrutar de forma relajada, sin tener que cocinar ni limpiar, mientras que contentan a sus vástagos.

Estos establecimientos de fast food forman parte del ambiente obesogénico que hace difícil reducir la obesidad en la infancia. Y, además, son espacios donde las pantallas, ese otro factor de riesgo de la obesidad infantil para los pediatras, no desaparece.

Pero no porque dispongan en sus salones de grandes televisores, consolas de videojuegos o smart tables (mesas interactivas) —que también, pero no es lo habitual—, sino porque en ellos muchos progenitores dejan que sus hijos estén con tabletas, consolas portátiles y sus propios móviles en la mesa o fuera de ella. Un comportamiento que se replica en los hogares. De hecho, como recoge una encuesta sobre alimentación realizada a menores por parte de la Fundación EROSKI, el 66 % de los niños y niñas ve la televisión mientras come y un 33 % confiesa que utiliza el móvil, la tableta o la videoconsola durante las comidas.

Estudio sobre uso de móviles en menores en restaurantes ‘fast food’

comida familiar restaurante
Imagen: RDNE Stock project

Precisamente sobre el uso que hacen los peques con estos dispositivos en locales de comida rápida se ha hecho una investigación en Barcelona publicada en ‘Gaceta Sanitaria’. En concreto, sus autores observaron a 1.616 menores de entre 4 y 10 años durante sus comidas o cenas, que se desarrollaban en locales que cinco cadenas de fast food muy conocidas tienen en los distritos de la Ciudad Condal. 

Hasta 2021, que es cuando comenzó este estudio de observación directa, en Europa no se había llevado a cabo ninguna investigación del estilo. De hecho, el trabajo catalán cita uno en Italia, donde se reconocía que el 60 % de las familias utilizaba el móvil durante sus comidas en este tipo de establecimientos.

Y si bien este estudio no se centra en la intensidad de uso que hacían los chavales de los smartphones o el contenido que veían en ellos, sino solo en su empleo o no, los investigadores comentan en sus conclusiones que “los resultados serán valiosos para los cuidadores, educadores y propietarios de restaurantes”. Así, consideran que podrían ayudar a tomar conciencia sobre la prevalencia del uso de teléfonos inteligentes en este tipo de locales y sobre la importancia de hacer cumplir los límites con respecto al uso de pantallas en estos entornos, para así fomentar la calidad de las comidas en familia.

Consecuencias de comer con pantallas

Porque sí, comer con pantallas no es inocuo, como comentan expertos e investigaciones. Afecta a la capacidad de atención de los niños y las niñas y, por ende, a sus hábitos alimenticios: permite que no presten atención a lo que ingieren ni a la cantidad que consumen, por lo que interfiere en las señales de saciedad haciendo que tomen más alimento y bebida de manera inconsciente, e incluso que lo hagan rápido y sin apenas masticar. En definitiva, comen más, aunque no tengan hambre, lo que favorece el sobrepeso y la obesidad, como advierten los estudios.

Por descontado, la mala costumbre de comer con pantallas altera su percepción gastronómica, ya que no disfrutan plenamente de las texturas ni de los sabores de los alimentos. Además, se corre el riesgo de que la exposición constante a la publicidad que reciben por estos medios les influya en sus futuras elecciones alimentarias.

Y, por supuesto, el uso de estos dispositivos en las comidas puede disminuir el tiempo de calidad en familia, ya que se reducen las oportunidades de comunicarse cara a cara, de tener conversaciones donde poder estrechar lazos familiares e inculcar hábitos saludables.

Qué dice el estudio sobre menores, móviles y locales de comida rápida

¿Y qué ocurre en los establecimientos de fast food? Los resultados del estudio realizado en Barcelona muestran que casi uno de cada tres menores (28 %) utiliza el teléfono móvil en estos espacios: el 23,2 % lo usa mientras espera a pedir el menú o al mismo menú, el 34,9 % durante la comida en sí y el 17,3 % después.

pantallas bebé
Imagen: Karola G

El empleo de smartphones es significativamente mayor en los niños y niñas de entre 7 y 10 años. También esta práctica se observa como más habitual en los menores que se portan peor, con malos comportamientos como gritos o enfados, y es un 35 % más probable en los que tienen sobrepeso u obesidad.

El estudio corrobora que el papel de los cuidadores es determinante a la hora de dejar que los peques usen estos teléfonos en los restaurantes. Sucede, sobre todo, cuando están acompañados por un adulto masculino y la probabilidad de que pase con un cuidador joven (de menos de 30 años) es un 38 % mayor que si está con un adulto de más edad. Y, por supuesto, si no hay conversaciones entre cuidador y menor, la probabilidad de que lo utilice aumenta un 55 %.

➡️ Factores claves

Para los investigadores, el ambiente relajado de este tipo de establecimientos puede ser un factor clave en esta conducta: “Las familias tienden a ser más permisivas”. Un comportamiento que sucede más en sitios al aire libre. Además, reparan en que el teléfono inteligente funciona como chupete emocional para calmar al niño o entretenerle cuando se porta mal.

Pero este uso también tiene mucho que ver el aburrimiento durante los tiempos de espera. De hecho, en los restaurantes de comida rápida que no tienen parques infantiles o juguetes para jugar, observan que el empleo de teléfonos inteligentes es mayor. Y aunque es bueno que los niños se aburran, no hay duda de que también se utiliza el smartphone como niñera digital mientras los adultos disfrutan de una comida tranquila.

A pesar de que los expertos recomiendan que no hay que distraer a los niños para que coman, en esta ocasión se reconoce que los progenitores dejan que usen pantallas —con contenido educativo— para reducir la ansiedad que puede generar el momento de la comida.

Cómo conseguir que no usen pantallas en los restaurantes

Los autores del estudio sostienen que futuras investigaciones deben centrarse en los aspectos no abordados (como la intensidad o el tipo de contenido que se ven) para comprender mejor el impacto de las pantallas como nuevo determinante de salud durante las comidas.

Pero, mientras tanto, creen que es importante hacer cumplir los límites con respecto al uso de la pantalla en estos establecimientos para fomentar la calidad de la hora de comer en familia: no se utilizan pantallas durante las comidas. ¿Cómo ayudar a cumplirlo?

  • Dar ejemplo, y no sacar el móvil ni para ver la hora. Los restaurantes pueden sensibilizar con mensajes que inviten al uso consciente del smartphone.
  • Favorecer la comunicación, con conversaciones sobre temas cotidianos, juegos de palabras para entretenerles o juegos que fomenten la paciencia.
  • Elegir establecimientos con espacios lúdicos (bolas, canastas, porterías…) o que regalen papeles, pinturas, cartas o juguetes con los que pasar el rato sin pantallas. Si no, llevarlos tú o decir a los peques que tengan siempre preparada una bolsa con juegos silenciosos para estos momentos.
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