Las vacunas son una herramienta fundamental para prevenir enfermedades infecciosas. En 50 años han evitado la muerte de más de 154 millones de personas en todo el mundo, la gran mayoría en niños pequeños, como refleja este análisis en The Lancet. Son seguras y no suelen dar apenas reacciones (dolor en el brazo o fiebre, a lo mucho); los sistemas de farmacovigilancia velan por que siga siendo así.
Aumento de casos de enfermedades prevenibles con vacunas
No obstante, en los últimos años, algunas patologías que se creían controladas están volviendo a dar muchos problemas en España y otros países europeos. De hecho, el reciente repunte de casos de varias enfermedades prevenibles preocupa a los expertos, quienes no creen que sea por pérdida de eficacia de las vacunas. “El resurgir de algunas infecciones no significa que las vacunas hayan dejado de funcionar”, apunta Francisco Álvarez, coordinador del Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP).
Más bien, los especialistas consideran que estamos ante un fenómeno en el que confluyen tres factores: descenso puntual en las coberturas vacunales, cambios epidemiológicos que han modificado los patrones de transmisión y la importación de casos desde otros países.
Por eso, desde el CAV-AEP han propuesto actualizar el calendario de inmunización, con el fin de reforzar la protección frente a tres patologías que han experimentado una incidencia creciente en los últimos tiempos.
1. Hepatitis A
De una de ellas hablábamos en enero en este artículo. En las recomendaciones del Comité Asesor para el calendario de vacunaciones e inmunizaciones de 2026, ya se aconsejaba incorporar la vacunación sistemática frente al virus de la hepatitis A (VHA) para todos los bebés.
Y ahora, en las últimas Jornadas de Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría, lo han vuelto a hacer. En concreto, plantean que para evitar la propagación de esta enfermedad que afecta al hígado se ponga tan solo una única dosis a los 12-15 meses de edad, junto con una estrategia de rescate para niños, niñas y adolescentes sanos que no hayan sido vacunados con anterioridad. Por ahora solo lo hacen así en Cataluña, Ceuta y Melilla.

2. Sarampión
Otro virus muestra signos de reemergencia. Por eso, España ya no es un “país libre de sarampión”, una enfermedad vírica extremadamente contagiosa y que puede llegar a ser muy grave. De hecho, en bebés de un año sin vacunar y en personas con enfermedades de base, el sarampión puede provocar complicaciones graves como neumonía, encefalitis e incluso ceguera.
La Organización Mundial de la Salud nos retiró este estatus en enero. Y no le falta razón. Según los datos epidemiológicos más recientes, en 2025 se registraron 397 casos, el doble que en 2024, cuando se confirmaron 227, y con mucha distancia de los tan solo 11 de 2023. En lo que va de 2026 (semana 13) se han notificado 342 casos (221 descartados por ahora).
Los especialistas afirman que, para evitar la circulación del virus del sarampión, el 95 % de la población debe estar vacunada con dos dosis, algo que hoy en día en España no sucede.
Según los últimos datos (2024) del Sistema de Información de Vacunaciones del Ministerio de Sanidad (SIVAMIN), la cobertura se sitúa en el 93,67 %, con importantes diferencias entre comunidades autónomas: mientras en Andalucía, Castilla-La Mancha y Navarra supera el 95 %, en Aragón, Baleares, Canarias, Cantabria o Ceuta no llegan al 90 %. Y esto es importante, ya que puede contribuir a una mayor dispersión del patógeno, como también tiene mucho que ver, según Álvarez, “el flujo de personas procedentes de países con coberturas vacunales más bajas, que favorece la transmisión del sarampión entre personas no vacunadas”.
➡️ Pauta actual
La vacuna triple vírica (frente a sarampión, rubeola y parotiditis) se incluye en el calendario de vacunación desde 1981 con una dosis y desde 1996 con 2 dosis: la primera a los 12 meses y la segunda a los 3-4 años.
➡️ Pauta recomendada
Para reforzar la protección frente a futuros brotes, el CAV-AEP pide adelantar la segunda dosis de la vacuna a los 2 años, como ya hace Andalucía.
3. Meningococo B
La enfermedad meningocócica invasora (EMI) es el resultado de una infección grave causada por la bacteria meningococo (Neisseria meningitidis), a través de seis serogrupos: A, B, C, W, X e Y.
A pesar de que sus síntomas iniciales pueden ser inespecíficos (fiebre, vómitos, mialgia), evoluciona muy rápido: en pocas horas el infectado pasa de un estado aparentemente normal a sufrir una sepsis infantil fulminante o una meningitis grave. Tiene una mortalidad media en torno al 10·%, y secuelas graves en el 30 % de los supervivientes. Puede aparecer a cualquier edad, pero el riesgo es máximo en menores de un año y vuelve a aumentar en la adolescencia y la juventud, así como en personas con factores de riesgo como asplenia (ausencia de bazo) o inmunodeficiencias.
En la mayoría de los casos de EMI notificados en España se identifican los serogrupos B, C, W e Y. Aunque la incidencia es baja gracias a la vacunación (para todas ellos hay vacunas), el serogrupo B es el más frecuente.
Tras la pandemia, se ha observado un progresivo aumento de casos. En 2024, por ejemplo, se notificaron 336 EMI, un incremento del 24,5 % con respecto año anterior, pero en cifras similares a antes 2020. Aun así, el brote detectado en Reino Unido en fechas recientes con tres decenas de casos y dos fallecimientos ha puesto aún más de relieve el problema y la importancia de los sistemas de vigilancia y los programas de vacunación.
Y es que, como aseguran desde el CAV-AEP, en la actualidad, uno de cada cuatro adolescentes está colonizado por meningococo, es decir, es portador del patógeno sin llegar a desarrollar enfermedad, por lo que estamos ante uno de los principales reservorios de la bacteria en la población.
➡️ Pauta actual
Como se refleja en el calendario de vacunación hay varias vacunas al respecto:
- sistemática frente al meningococo B en lactantes: con dosis a los 2, 4 y 12 meses de edad.
- para el meningococo C, dos dosis a los 4 y 12 meses.
- conjugada tetravalente frente a los meningococos A, C, W e Y: se aplica a los 4 y 12 meses y a los 12 años, y rescate entre los 13 y 18 años para los no vacunados.
➡️ Pauta recomendada
Desde el CAV-AEP sugieren la protección a todos los lactantes menores de 12 meses frente a los serogrupos ACWY, no solo frente a C, como ya se está haciendo. Además, por su incidencia y por su papel en la transmisión, proponen extender la vacunación frente al serogrupo B también a los 12 años, aprovechando que a esa edad se les hace un examen de salud en Atención Primaria. De momento, solo Galicia ha asegurado que lo hará próximamente.


