Compras de segunda mano

La crisis incrementa la compraventa de productos usados entre particulares, en tiendas especializadas, mercadillos o por Internet
Por Elena V. Izquierdo 12 de mayo de 2009
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Imagen: Gonmi

Coches de segunda mano, ropa usada, ordenadores utilizados por otras personas, muebles, neumáticos, artículos deportivos… La crisis económica está impulsando con fuerza la compraventa de todo tipo de artículos que ya han tenido otra vida anterior. Los dueños quieren deshacerse de aquellos productos que ya no necesitan porque, con la coyuntura actual, compras que hace poco más de un año resultaban prácticas, atractivas o simples caprichos se han convertido en cosas superfluas de cuya venta puede obtenerse un dinero que en un futuro cercano puede ser muy útil. El intercambio se realiza entre particulares -cuando los interesados residen en la misma ciudad o están dispuestos a recorrer unos kilómetros para cerrar el trato-, en tiendas especializadas en artículos de segunda mano, en mercados o rastrillos y por Internet, una de las fórmulas que más se utiliza. Las ventajas económicas tanto para el comprador como para el vendedor son claras, pero hay que tener en cuenta también una serie de inconvenientes que este tipo de productos usados pueden tener frente a los artículos nuevos.

Ropa y electrodomésticos usados

<h2>Ropa y electrodomésticos usados</h2>«></p><p>Un sector en expansión debido a la crisis es el de la compra de ropa de segunda mano, principalmente en las tiendas que ofrecen las prendas a precios muy reducidos. Cada vez se ven más establecimientos, sobre todo en las grandes ciudades, en los que se venden todos los artículos a tres euros -o menos-, incluidos abrigos y calzado. Esta ropa, que ha sido desechada por sus anteriores dueños, con frecuencia aún resulta apta para ponerla a la venta, y los dependientes de estos establecimientos aseguran que algunas de las prendas llegan incluso con la etiqueta puesta, sin usar. Estos comercios la obtienen, a veces, de los contenedores específicos en los que se puede depositar la ropa usada en buen estado, de la recogida por portales o de la compraventa. Después se procede a la higienización de las prendas para posteriormente ponerlas a la venta.</p><p><div id=

Muchas tiendas de segunda mano venden ropa antigua de diseñadores conocidos

La ventaja de este tipo de compras radica en su precio, más barato que el que se puede conseguir en los establecimientos habituales, aunque las grandes cadenas de ropa pueden tener prendas nuevas en promoción cuyo coste no se aleja demasiado del de las usadas. De todos modos, en España todavía la costumbre de acudir a tiendas de segunda mano de ropa no está muy arraigada, quizá porque comprar en estos establecimientos revela una capacidad adquisitiva inferior o porque a mucha gente le da cierto reparo llevar ropa usada de procedencia desconocida.

En otro extremo, dentro de las tiendas de ropa de segunda mano, están aquéllas que venden prendas antiguas, caras o de diseñadores conocidos. A ellas acuden personas en busca de gangas que poder lucir después. Las prendas adquieren en esta ocasión un valor diferente, pues se compra la marca, el prestigio, lo clásico… a precios elevados pero no tan caros como si fueran prendas nuevas. El pequeño inconveniente que podría tener es que, en ocasiones, la ropa puede estar pasada de moda, sobre todo si se trata de diseñadores muy innovadores cuyas prendas tienen vigencia una o, a lo sumo, dos temporadas.

Electrodomésticos

Dentro del amplio espectro de artículos de segunda mano que se pueden adquirir están los muebles y los electrodomésticos. Las razones para comprarlos o venderlos son también muy diversas. Hay personas que al renovar su casa o hacer reformas optan por deshacerse de artículos que consideran algo anticuados aunque aún podrían seguir en funcionamiento durante unos años. También son numerosas las familias que en los últimos meses han vendido su segunda residencia y, con ella, todo lo que contiene: mobiliario, frigorífico, lavadora, lavavajillas… Pueden optar por ofrecer los enseres al comprador, venderlos a través de anuncios en prensa o Internet, o acercarse a tiendas especializadas. Aquí el interesado puede encontrar artículos casi nuevos u otros más usados pero a los que todavía les pueden quedar unos años de vida a un precio bastante más bajo. Eso sí, el consumidor debe tener en cuenta que en algunas comunidades autónomas está en vigor el “Plan renove” de electrodomésticos, que subvenciona la compra de lavadoras, lavavajillas, congeladores y frigoríficos eficientes, de manera que entregando el antiguo el comprador recibe un descuento que quizá le compense tanto como adquirir el artículo de segunda mano.

Los electrodomésticos de segunda mano adquiridos en tiendas especializadas tienen un año de garantía

El hecho de adquirir electrodomésticos de segunda mano en tiendas especializadas tiene un incentivo: cuentan con una garantía de un año. El comprador no podrá exigir la sustitución del artículo pero sí su reparación durante este periodo o la rebaja del precio. Por otro lado, con frecuencia, los operarios de la tienda se encargan del transporte y la instalación, algo que puede evitar muchos quebraderos de cabeza sobre todo si se trata de grandes electrodomésticos.

Vehículos de ocasión

Vehículos de ocasiónEl sector del automóvil está viviendo uno de los peores años de su historia en nuestro país. La falta de crédito y la mala situación económica provocan que los ciudadanos opten por no renovar sus vehículos. Si hace menos de dos años un coche nuevo era algo que numerosas personas se podían permitir, hoy en día se ha convertido en un lujo inalcanzable para muchos consumidores. Dadas las circunstancias, cada vez son más las personas que optan por comprar automóviles usados con unos años de antigüedad, bien en concesionarios especializados o directamente a particulares. Basta con ir a una empresa que venda este tipo de vehículos y allí el cliente encontrará un gran número de coches que se adaptan a sus necesidades. Cuentan con la ventaja del asesoramiento especializado de los vendedores y normalmente con bastantes vehículos para elegir y diferentes marcas y modelos.

Antes de comprar un automóvil de segunda mano es importante consultar revistas especializadas que ofrecen tablas en las que plasman el precio que alcanza cada modelo teniendo en cuenta parámetros como los años que han pasado tras su matriculación o los kilómetros que ha recorrido. No obstante, la compra de un coche de segunda mano adolece de un problema, y es que, la mayoría de las veces, el interesado desconoce los verdaderos antecedentes del vehículo. Por eso es aconsejable que un mecánico lo revise antes de la adquisición.

Existe la posibilidad de comprar un automóvil directamente a otra persona mediante anuncios en los periódicos o colgados en el propio vehículo. Aunque estas transacciones son muy frecuentes, hay que tener cuidado porque el coche puede ocultar muchos vicios. Lo mejor es comprárselo a un conocido, o hacerlo a través de una persona de confianza, aunque esto no siempre es posible y tampoco es sinónimo de que el vehículo no haya tenido accidentes o haya sido mal utilizado.

Durante los seis meses siguientes a la compra, el nuevo propietario tendrá derecho a que el anterior repare los vicios ocultos del automóvil

El precio es el mayor atractivo en los vehículos de segunda mano porque es fácil conseguir coches a los que todavía les quedan unos años de vida útil a precios bastante asequibles. Hay gente que desconoce que los vehículos de segunda mano cuentan con garantía: en el caso de que un coche se haya comprado en tiendas especializadas o en concesionarios, rige la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios, según la cual la empresa tiene la obligación de haber reparado los fallos antes de poner en venta el vehículo. Durante los seis meses posteriores a la entrega del coche, el vendedor arreglará cualquier desperfecto que tenga el automóvil siempre que no haya sido expresamente causado por el nuevo conductor. Si el coche ha sido adquirido a un particular, la transacción está regulada por el Código Civil, que establece que debe haber reparado las averías, pero no tiene la obligación de responder ante las nuevas. Eso sí, durante los seis meses siguientes a la compra, el nuevo propietario tendrá derecho a que el anterior repare los vicios ocultos del automóvil.

Kilómetro cero

El momento que viven los concesionarios es de extrema gravedad y la única salida que encuentran muchos de ellos es vender sus automóviles a precios más bajos y aumentar el número de vehículos de kilómetro cero. Para los compradores la adquisición es muy atractiva pues, a pesar de ser artículos de segunda mano, apenas se han utilizado. Como la matriculación corre a cargo de la empresa, los consumidores pueden ahorrarse bastante dinero, en torno a 3.000 euros, e incluso, más dependiendo del modelo. Además tienen la misma garantía que un vehículo nuevo, contada a partir del momento en que se coloca la matrícula.

Este tipo de automóviles son totalmente fiables. Pueden haber sido utilizados en los concesionarios para enseñárselos a los clientes y realizar pequeños desplazamientos, por lo que están muy bien cuidados. Poseen casi todas las ventajas de los coches de primera mano y pocos inconvenientes. Uno de ellos, antes de la crisis, era la menor variedad de vehículos que el usuario tiene para escoger, pero actualmente la gama de coches de kilómetro cero ha crecido.

También los neumáticos o las distintas piezas se pueden comprar en desguaces o talleres. Si el propietario de un vehículo no quiere deshacerse todavía de él, tiene otras opciones, como cambiar las piezas que fallan y adquirirlas usadas. El mercado de segunda mano ofrece una amplia gama de posibilidades a la hora de obtener un retrovisor, un motor e incluso los neumáticos. Basta con acudir a una tienda especializada en este tipo de transacciones y pedir el repuesto que se necesita para un determinado modelo de automóvil. Es frecuente que el consumidor pueda encontrar recambios incluso para los vehículos más antiguos. Si la instalación es sencilla puede hacerla el propio usuario, mientras que si se trata de elementos más complejos del vehículo, el taller o el desguace que los proporciona suele instalarlos.

Mucho más que un ahorro

No todas las compras de segunda mano se llevan a cabo con el objetivo de ahorrar. En ocasiones, la adquisición de productos usados es la única manera de conseguir discos antiguos, libros descatalogados, primeras ediciones…, ejemplares, en definitiva, con gran valor para la persona que los adquiere. Hace años, a las llamadas librerías de viejo, a las ferias de ocasión, a los rastrillos acudían, en su mayoría, personas de escaso poder adquisitivo para buscar artículos ya utilizados a un precio más barato. Hoy es más frecuente que los clientes de estos establecimientos sean personas interesadas en un libro determinado, que no encuentran en otras tiendas donde lo nuevo, el “best seller” prima sobre otros parámetros.

En las “librerías de viejo” se pueden encontrar muchos tipos de libros: los que provienen de grandes bibliotecas personales, a veces heredadas por gente sin un lugar donde colocar las obras; ejemplares antiguos y de gran valor económico o simplemente libros que un día fueron leídos y han sido vendidos e incluso regalados a la tienda para que otras personas puedan disfrutar de ellos a un precio asequible. Internet es un gran aliado para este tipo de ventas porque hace posible encontrar casi cualquier ejemplar gracias a las librerías o particulares que los ponen a disposición de los compradores a través de la Red.

El mercado del disco antiguo también se ha convertido en un fenómeno, y si el vinilo siempre ha tenido sus incondicionales en los últimos años se ha transformado en un objeto de culto para coleccionistas. Este tipo de artículos junto a radios de épocas anteriores y otro tipo de antigüedades pueden encontrarse en tiendas especializadas, pero sobre todo en mercados de segunda mano, ferias o desembalajes que se celebran periódicamente en diversos puntos de España, a los que acuden en masa miles de apasionados por la música y los objetos de otras épocas.