Científicos chilenos y brasileños identifican en el veneno de la araña «viuda negra» sustancias para curar la impotencia y la caries

Podrían desarrollar también un anticonceptivo masculino
Por mediatrader 25 de mayo de 2005

Investigadores de la Universidad de la Frontera, en Chile, y de la Universidad de Sao Paulo, de Brasil, estudian el veneno de la araña «viuda negra», en el que han identificado sustancias contra la impotencia, la caries y hasta un anticonceptivo masculino.

El equipo de científicos, liderados por el chileno Fernando Romero y el químico brasileño Antonio de Miranda, ha aislado moléculas de varios compuestos del veneno y en pruebas de laboratorio con conejos, ratas y ratones ha logrado resultados sorprendentes. El objetivo de los investigadores es crear versiones sintéticas de las moléculas identificadas en el veneno de la «viuda negra» (Latrodectus mactans) para patentar futuros medicamentos basados en esas substancias.

El descubrimiento del potencial medicinal de este veneno se ha logrado a partir de relatos de hombres picados por la araña que experimentaron sudoraciones, taquicardia y erección involuntaria que puede durar hasta tres días. El estudio de la sustancia permitió identificar una neurotoxina que parece actuar sobre los cuerpos cavernosos del pene. Además el equipo de investigación localizó un péptido que tiene capacidad para reducir la movilidad de los espermatozoides, lo que lleva a pensar en la posibilidad de desarrollar con él un anticonceptivo masculino.

Otra de las sustancias, perteneciente a la familia de las poliamidas, encontrada en el veneno de esta araña, se ha revelado eficaz contra bacterias, especialmente las del género Streptococcus mutans, que causan la caries.

Cuando las sustancias estén listas para la fase de pruebas clínicas en humanos, los investigadores se asociarán con la farmacéutica chilena Silesia, que podría transformarlas en medicamentos comerciales. En este caso la empresa se quedaría con el 20% del valor de la patente y cada una de las universidades recibiría un 40%.

Los estudios cuentan con el patrocinio del Fondef-Conicyt (Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile) y del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, de Brasil.