Entrevista

Mercedes Villegas, directora de la Fundación Amigos de los Mayores

Las residencias tradicionales no dan respuesta a las necesidades de las nuevas personas mayores que llegan
Por Eva San Martín 29 de julio de 2018
Img mercedes villegas

Mercedes Villegas lo tiene claro: el gran problema al que se enfrentan los mayores en España es la soledad. «La ausencia de compañía les causa tristeza, pero además provoca problemas de salud graves como depresión, problemas cognitivos e incluso la muerte prematura», afirma esta periodista convertida en directora de la Fundación Amigos de los Mayores, una red de voluntarios (son un total de 641) que se extiende por Madrid, Galicia y País Vasco. Trabajan desde 2003, siguiendo la filosofía de la red francesa de acompañamiento para ancianos Les petits frères des Pauvres, para llevar amistad y compañía a centenares de personas mayores. ¿Cuál es su opinión de las residencias de ancianos? «Las residencias tradicionales no dan respuesta a las necesidades de las nuevas personas mayores que llegan», manifiesta rotunda.

Los cuidados médicos y el sistema de bienestar han aumentado la esperanza de vida, que en España se sitúa en 82 años. Y, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), ya hay ocho millones de personas con 65 años o más. Pero ¿lo que a nivel individual es un logro puede implicar un problema a nivel colectivo?

En efecto, la esperanza de vida aumenta, lo que es un avance; pero también hay cada vez más personas mayores viviendo solas. Y envejecer sin lazos afectivos alrededor es un factor de riesgo para sufrir soledad no deseada, un estado que puede afectar a la salud. Nuestro reto como sociedad es garantizar un envejecimiento de calidad, prevenir y paliar la soledad no deseada de los mayores.

¿Cree que este país es amable con sus mayores?

Hoy en España hay casi dos millones de personas mayores de 65 años (1.960.900, según el INE) viviendo solas; y la mayoría de ellas (el 59%, según un estudio conjunto del Centro de Investigaciones Sociológicas y el Instituto de Mayores y Servicios Sociales) siente soledad.
El actual ritmo de vida tan frenético, junto con la importancia que se le da a la imagen y al aspecto físico, quizá influya para que hayamos dado la espalda a las personas mayores: son excluidas de nuestras vidas por falsos estereotipos que las dibujan como incapaces, tristes y sin nada que aportar, cuando la realidad es todo lo contrario. Por eso trabajamos también en sensibilizar a la sociedad, para que las personas mayores vuelvan a sentirse protagonistas.

Cerca de 300.000 españoles viven en alguna de las 5.387 residencias de ancianos que hay en España, según el Imserso. ¿Son las residencias apropiadas para todo tipo de personas mayores?

“Tenemos que crear nuevos tipos de alojamientos para las personas mayores”
En mi opinión, no: las residencias tradicionales no están adaptadas ni dan respuesta a las necesidades de las personas mayores que llegan. Los mayores no quieren que se les diga a qué hora tienen que comer, cuándo tienen que ir al baño o perder su capacidad de decidir cuándo salir o con quién, por el simple hecho de vivir en una residencia. Pero estas situaciones, sin embargo, ocurren muy a menudo.

Tenemos un reto urgente también en esta área: tenemos que crear nuevos tipos de alojamientos para las personas mayores. Por fortuna, comienza a haber iniciativas como el cohousing, viviendas colaborativas que combinan espacios privados con zonas de uso compartido, que emergen como alternativa a las residencias tradicionales. Otra opción son los apartamentos de mayores, que tienen servicios y asistencia sanitaria para ellos. Pero esta oferta es todavía muy escasa, además de cara, y tampoco está adaptada a la diversidad de personas mayores que existe.

Un estudio de EROSKI CONSUMER concluye que dos de cada tres mayores de 65 años que lo desea o necesita tiene plaza en una residencia pública o concertada. ¿Fundación Amigos de los Mayores intenta ayudar a los ancianos que están solos en casa por este motivo?

“Nuestro objetivo es que la persona mayor no se sienta sola: le ayudamos a crear amistades sólidas y a recuperar intereses”
En Amigos de los Mayores ofrecemos acompañamiento afectivo, con ayuda de voluntarios, a personas mayores que viven tanto en su domicilio como en residencias. No es un cuidado sanitario: la persona mayor recibe la visita semanal de un voluntario formado para charlar, pasear, salir… Este acompañamiento lo complementamos con actividades de ocio y socialización pensadas para ellos, como salidas culturales, excursiones, fiestas e incluso talleres. Nuestro objetivo es que la persona mayor no se sienta sola: le ayudamos a crear amistades sólidas y también a recuperar o descubrir intereses. Este cambio de rutina consigue que el mayor se sienta integrado en la sociedad, un trabajo que es importante tanto para los ancianos que viven solos en casa, como para aquellos que lo hacen en una residencia. Y complementa la atención sanitaria.

¿Cuándo se dio cuenta de que sus servicios de acompañamiento y amistad para mayores eran importantes?

Lo supe cuando el número de personas mayores que demandaba este servicio creció. El año pasado ofrecimos acompañamiento a 729 mayores en Madrid, Galicia y País Vasco. Los servicios sociales también nos derivan cada vez más personas, lo que nos obliga constantemente a impulsar campañas de captación de voluntarios, a los que formamos de forma específica, y también a realizar acciones de sensibilización para la sociedad.

Tras las residencias de ancianos, la segunda opción más demandada en España son los cuidadores a domicilio. ¿Cómo saber si un cuidador, o en su caso un acompañante, es bueno o malo?

Lo primero es pedir formación especializada. En el caso del acompañante, este debe estar cualificado y comprometido. Esto ayuda a mejorar su experiencia y también es esencial para ayudar a la persona mayor. Asimismo, otra clave para acertar es buscar perfiles afines con la persona mayor: esto permite que la amistad fructifique y perdure. En el caso del trabajo en residencia, es también importante la coordinación con el equipo profesional de los centros.

Por su experiencia, ¿qué es lo que más piden los mayores en España? ¿Cuál es su mayor necesidad?

Los mayores demandan, sobre todo, cariño y compañía, alguien con quien compartir una buena charla o dar un paseo. Y eso es algo que todos sabemos hacer. El resto viene implícito: cuando la persona mayor se encuentra acompañada, y segura, no solo deja atrás la soledad, sino que también puede desarrollar sus capacidades cognitivas y físicas.

Dicen los expertos que la auténtica lacra en la vejez es la soledad, causa de depresión.

“El voluntariado afectivo y la amistad pueden hacer que la persona mayor mejore su ánimo, su calidad de vida y su salud”
La soledad no deseada de los mayores es un fenómeno invisible que sin embargo ya es considerado, según investigaciones recientes, el gran problema y el primer factor de riesgo para la salud de los mayores en las sociedades occidentales. En el caso de los ancianos, la soledad puede generar deterioro cognitivo, depresión, pérdida de movilidad, enfermedades cardiovasculares e incluso mortalidad temprana. Y viceversa: el voluntariado afectivo y la amistad pueden hacer que la persona mayor que se siente sola, sin autoestima ni ganas de salir de casa, mejore su ánimo y vuelva a hacer cosas que le gustaban, como salir e ilusionarse. Todo esto, mejora su calidad de vida y también su salud.

Entonces, ¿el gran desafío colectivo es frenar la soledad del mayor?

El mayor reto es envejecer con calidad de vida. Y para ello es imprescindible hacerlo acompañado. La soledad es y será uno de los principales retos de toda la población, no solo de las personas mayores. Además, el cambio debe ser global para que las personas mayores sean percibidas como verdaderos activos de la sociedad, implicándonos a todos.

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