Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Seguridad alimentaria > Ciencia y tecnología de los alimentos

Imprimir alimentos en 3D

La aplicación de esta tecnología en la alimentación podría ayudar a convertir recetas digitales en platos reales, aunque habrá que esperar al menos 20 años para verlo hecho realidad

Las impresoras 3D crean objetos a través de un proceso conocido como fabricación por adición, lo que significa que solo usan la materia necesaria en forma de líquido, polvo o filamentos que funden o solidifican y le dan la forma final. La aplicación de esta tecnología en el sector de la alimentación permitiría crear recetas digitales en platos reales, algo que los expertos confían en que pueda empezar a hacerse realidad en los próximos 20-30 años. Aunque todavía queda mucho por hacer y muchos retos que superar. El artículo explica cómo se imprime la comida y qué aspectos influyen en su seguridad.

Imagen: alexlmx
Imagen: efired
¿Qué se comerá en el futuro? Desde hace años, se han estado inventando nuevas formas de preparar alimentos y objetos que hacen que la pregunta sea difícil de contestar. Ahora puede parecer algo raro, pero la impresión 3D de alimentos, todavía un campo nuevo pero en el que se han realizado avances importantes, podría traer grandes cambios. Las expectativas son muy altas y el camino recorrido importante. El objetivo, para muchos, es automatizar procesos e imaginar una nueva manera de consumir alimentos. Y es que la combinación de alimentos y tecnología está dando forma a la industria alimentaria, desde los métodos de envasado, al uso de conservante o técnicas de vanguardia como la gastronomía molecular (que ya familiarizó conceptos como esferificación).

La tecnología basada en la impresión 3D será, según los expertos, fundamental en el modo en el que las personas interactuarán con los alimentos en un futuro. Las máquinas están cada vez más presentes en las cocinas (electrodomésticos, robots de cocina, etc.) y la impresión 3D también podría formar parte de una nueva revolución. Muchas empresas ya están presentando ofertas para profesionales.

Cómo se imprime la comida

La impresión 3D consiste en depositar capas de material, una encima de otra, hasta que se construye un objeto

La mayoría de las impresoras 3D funcionan depositando lentamente capas de material, una encima de otra, hasta que se construye un objeto. Una de las iniciativas en la impresión 3D de alimentos se introdujo en 2014 con Foodini, una de las primeras impresoras 3D de comida real capaz de imprimir una amplia gama de alimentos, tanto salados como dulces. Para ello, usa alimentos frescos.

Este dispositivo, conectado a Internet, está constituido por una pantalla táctil en la parte frontal que proporciona la interfaz al consumidor de los alimentos que quiere imprimir. Una vez dada la orden de la receta que se quiere imprimir, se activan las distintas cápsulas con los diferentes alimentos y empieza la impresión. El tiempo que tardan en salir depende de los ingredientes, la receta y la cantidad. En algunos casos pueden pasar pocos minutos (en alimentos planos como galletas), mientras que los tiempos son más largos, de hasta 20 minutos. Algunos de los alimentos que ya se han impreso son pastas (raviolis o espaguetis), hamburguesas de verdura y carne, nuggets de pollo, pizza, patatas fritas, galletas o chocolate. Una de las partes más complejas es la de la textura, un aspecto que los expertos esperan poder perfeccionar en un futuro.

Desde entonces, han seguido el mismo camino otras tantas iniciativas. Aunque el sabor no es uno de los puntos fuertes de este tipo de producción de alimentos, la ventaja principal es la posibilidad de crear sinergias entre el diseño y la comida. Por ejemplo, la impresión 3D de chocolate ha aumentado en los últimos años. Y aunque aún está lejos, esta forma de preparar alimentos tiene el potencial de revolucionar buena parte de los aspectos de la industria de la alimentación, desde el origen de los ingredientes, a su valor nutricional y la manera en la que se cocinarán.

¿Y la seguridad de los alimentos?

Imagen: belchonock
La impresión 3D comenzó como una forma distinta de imprimir objetos como juguetes u otros aparatos. A medida que ha avanzado la tecnología, ha empezado a aplicarse a otros sectores como el sanitario y el alimentario. Por tanto, la gran mayoría de impresoras 3D se han diseñado para usos distintos al alimentario.

En la impresión 3D en alimentos, una de las preguntas que surgen es si estos son seguros. La seguridad, según los expertos, está en el dispositivo que se emplea. Este debe ser específico para alimentos, por tanto, se debe poder limpiar con facilidad. Si no es así, el riesgo de contaminación por bacterias es alto.

Como otros sistemas de producción, uno de los problemas que pueden aparecer es la acumulación de bacterias en el sistema; se considera que incluso las impresoras mejor diseñadas pueden tener pequeños espacios donde los alimentos pueden llegar a aglutinarse y, por tanto, pueden desarrollarse bacterias. La limpieza es fundamental en este aspecto, puesto que de ella dependerá que no se formen restos de comida. Además, los ingredientes que se usen deben tener una consistencia que permita que se eliminen en su totalidad por el sistema.

Otro aspecto fundamental es el material con el que están hechas las máquinas. En la mayoría de ellas se utiliza ácido poliláctico (PLA), un plástico que la Agencia de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA) califica como "seguro". Este material es termoplástico, lo que significa que se ablanda y moldea cuando se calienta y vuelve a sólido cuando se enfría. Se obtiene a partir de recursos renovables como el maíz, el trigo o la caña de azúcar.

Alimentos 3D en el espacio

La agencia aeroespacial estadounidense, la NASA, está trabajando desde hace años en la creación de impresoras 3D destinadas a alimentar a sus astronautas durante las misiones espaciales. Uno de los principales aspectos positivos que destacan de esta tecnología es la capacidad de que se disponga de una variedad importante de alimentos durante misiones de larga duración. Esta estrategia se enmarca dentro del programa para desarrollar métodos que proporcionen alimentos para satisfacer la seguridad, aceptabilidad y variedad nutricional para las misiones largas con menos residuos. El Programa Avanzado de Tecnología de los Alimentos de la NASA está interesado en desarrollar métodos que proporcionen alimentos que satisfagan la seguridad, la aceptabilidad, la variedad y los requisitos nutricionales de los astronautas en misiones espaciales largas.

RSS. Sigue informado

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones