Necesidades específicas para complementos alimenticios

Es necesario elaborar una base de datos centralizada en el ámbito comunitario de las sustancias aceptadas para acabar con la contradicción del sistema actual
Por Maite Pelayo 3 de junio de 2010
Img suplemento pescado
Imagen: rjp

Los riesgos asociados a los complementos alimenticios es un tema que preocupa mucho a los responsables comunitarios. Tanto es así, que las autoridades con competencias en este campo se han reunido para tratar el tema en una jornada internacional que se ha celebrado en España y en la que han participado representantes de 22 países miembros. Además de evaluar el riesgo asociado a estos productos utilizados para completar la alimentación, este encuentro ha servido para dar un primer paso en la armonización de criterios dentro de la Unión Europea, uno de los objetivos fundamentales fijados.

El control de los gestionar los complementos alimenticios en la UE.

Evaluar la seguridad

Es necesario establecer niveles máximos para ciertos nutrientes, que garanticen un uso normal y seguro

Una amplia gama de nutrientes y otros elementos pueden estar presentes en los complementos alimenticios: alimentos para usos médicos especiales, dificultan el control eficaz de estos productos, resaltan los especialistas.

Riesgos añadidos

Internet representa, además, un nuevo reto para un control eficaz, tanto de la publicidad como de la comercialización de complementos alimenticios. La gran cantidad de complementos ofertados procedentes de diferentes países del mundo y la gran accesibilidad que tiene el consumidor son un factor de riesgo añadido. El apartado relativo a «sustancias sujetas a restricción, prohibición o control comunitario», que se recoge en el Reglamento europeo sobre la adición de vitaminas, minerales y otras sustancias determinadas a los alimentos es, según los expertos, una herramienta de control de la adición de sustancias que pueden suponer un riesgo para la salud.

Por otro lado, tal y como han apuntado los expertos, la falta de experiencia de los países miembros para reconocer los productos comercializados como legales en otro estado europeo, pero que no están cubiertos por las normas armonizadas en el ámbito comunitario, dificulta el mercado interior, también en el caso de los complementos alimenticios. Algunos países miembros requieren la notificación de la puesta en el mercado de estos complementos para realizar un control más eficaz.

Consumo seguro

Los complementos alimenticios son, según establece la normativa que los regula (Real Decreto 1487/2009), «los productos alimenticios cuyo fin es complementar la dieta normal y consistentes en fuentes concentradas de nutrientes o de otras sustancias que tengan un efecto nutricional o fisiológico, en forma simple o combinada, comercializados en forma dosificada (cápsulas, pastillas, tabletas, píldoras, bolsitas de polvos, ampollas de líquido, botellas con cuentagotas) y otras formas similares de líquidos y polvos que deben tomarse en pequeñas cantidades unitarias». ginseng, lecitina de soja, levadura de cerveza o germen de trigo son algunos de estos productos que se venden en farmacias, parafarmacias y herboristerías, pero también en supermercados.

Todos los expertos coinciden en resaltar que lo importante es seguir una dieta completa y equilibrada, adecuada a la edad y al estilo de vida. Una alimentación de estas características proporciona todos los nutrientes necesarios para una buena salud en la mayor parte de la población. Sin embargo, resalta el aumento de la demanda de estos productos en los últimos años y su cada vez más amplia presencia en el mercado. Este creciente interés se acentúa en ciertas épocas del año, como la primavera.

ALGUNOS CONSEJOS

En el momento de comprar complementos alimenticios es importante:

  • Adquirir los complementos alimenticios en un establecimiento de confianza.
  • Leer y seguir las instrucciones.
  • Informar de su uso: la utilización de complementos alimenticios debe estar siempre supervisada por un profesional sanitario.
  • La utilización de complementos alimenticios no es razón para descuidar la alimentación y no seguir una dieta completa y equilibrada

En el etiquetado deben figurar, de forma obligatoria, los siguientes datos:

  • La denominación “complemento alimenticio”.
  • Las categorías de los nutrientes o sustancias que caractericen el producto o el nombre de los mismos y la cantidad de cada nutriente.
  • La dosis del producto recomendada para consumo diario.
  • La advertencia de no superar la dosis diaria recomendada.
  • La afirmación expresa de que los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada.
  • La leyenda “este producto no es un medicamento” en los casos en que la forma de presentación sea similar a un formato farmacéutico.
  • La indicación de que el producto se debe mantener fuera del alcance de los niños.

El etiquetado, la presentación y publicidad no atribuirá a los complementos alimenticios la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad humana, ni se referirá en absoluto a estas propiedades, ya que en ese caso debería considerarse un medicamento. Tampoco incluirá ninguna afirmación que declare o sugiera que una dieta variada y equilibrada no aporta las cantidades de nutrientes recomendadas en general.