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Según el corte que se le dé a la patata se pueden preparar diferentes y sabrosas guarniciones
Hay distintas maneras de preparar las patatas fritas. Una vez peladas y cortadas, las patatas se fríen sumergiéndolas en aceite bien caliente. Si se dispone de freidora, la temperatura se ha de mantener en torno a los 170-210 ºC.
En cocina se emplean dos métodos para freír las patatas:
- La fritura completa, que consiste en freír las patatas por completo en una vez. Las patatas se introducen en el aceite a una temperatura de moderada a fuerte (sin que llegue a humear) y no se sacan hasta que estén cocinadas. Esta fórmula es la adecuada para preparar patatas paja, patatas cerilla, patatas chips, panadera y rejilla.
- La fritura en dos partes, donde primero se procede a ablandar la patata a una temperatura moderada-baja. Una vez que la patata está blanda se retira del aceite, para justo antes de servirlas, darles otro golpe a temperatura fuerte. Así se consigue que las patatas queden doradas y crujientes en el exterior y blandas en el interior. De esta manera se cocinan las patatas bastón, las patatas española, las patatas puente nuevo, las patatas en dados...
En cualquiera de los dos casos, la sal se añade a las patatas después de que estén fritas. Y al cocinarlas conviene no amontonarlas en exceso y no taparlas, para evitar que se reblandezcan después de fritas.
Clases de cortes para las patatas fritas:
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