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Es una fruta rica en hidratos de carbono que puede resultar áspera al paladar, pero que madura alcanza un sabor dulce, muy suave y delicado
- Imagen: Elisabetta Grondona - Las especies de caqui -también llamado palosanto- que más se consumen hoy día proceden de China, Japón y otros países del este de Asia, y EEUU. Al parecer, la variedad china llegó a Japón en el siglo VIII, y no fue hasta finales del siglo XIX cuando su cultivo se extendió a los EEUU. El caqui llegó a Europa de mano de los conquistadores españoles que colonizaron América, de modo que los primeros frutos que conocimos de esta especie pertenecían a la variedad americana. Hoy día, al igual que ha sucedido con otras frutas oriundas de otras tierras, en nuestro país el caqui ha pasado de ser considerado como una fruta exótica a una variedad más. En concreto, su cultivo se viene realizando con éxito desde hace años en las comunidades de Valencia, Castellón y Andalucía -Huelva, Sevilla, Málaga y Granada-.
Su forma es redondeada y tiene una piel lisa, muy fina, de color amarillo, anaranjado o rojo, según su contenido en carotenos. Tanto su tamaño como el color de su piel se asemejan a una manzana o a un tomate. La pulpa es anaranjada, dulce y jugosa, con un ligero regusto áspero, según su cantidad de taninos. Su sabor recuerda a una mezcla entre el melocotón, el albaricoque y la pera, dulce y suave.
En la compra conviene escoger aquellos ejemplares que conservan el tallo y el casquete. Es mejor adquirir esta fruta aún dura y dejarla madurar en casa. Si se quiere acelerar su maduración, basta con introducirla en una bolsa de papel junto con plátanos o manzanas. Como curiosidad cabe destacar que esta fruta admite la congelación, ya sea entera o sólo su pulpa, en cuyo caso se recomienda añadir zumo de limón para evitar que se altere su color.
Al igual que otras frutas, los caquis contienen elevadas cantidades de agua. Son ricos en hidratos de carbono -fructosa y glucosa-, lo que determina su contenido de calorías y su sabor dulce. Contienen un tipo de fibra soluble llamada pectina en cantidad moderada, adecuada tanto en situaciones de estreñimiento como de diarrea.
Respecto a su contenido en vitaminas destacan la C y la pro-vitamina A o beta-caroteno. Este último compuesto tiene acción antioxidante, al tiempo que confiere al fruto su color característico. Además, el beta-caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita. En cuanto a la composición mineral, sobresale la presencia de potasio.
Por su aporte de pro-vitamina A y vitamina C, se recomienda su consumo a toda la población y en especial a quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dichas vitaminas, como las personas que no toleran los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C. También se recomienda a quienes siguen dietas bajas en grasa y, por tanto, con un contenido escaso de vitamina A, o para personas con necesidades nutritivas aumentadas -periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna-. Las vitaminas A y C, como antioxidantes, contribuyen a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer.
Además, por su contenido en hidratos de carbono, su riqueza en potasio y su bajo aporte de sodio resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. Las personas que padecen de diabetes y de insuficiencia renal avanzada deberán tener en cuenta su contenido de azúcares y potasio respectivamente. Finalmente, aunque parezca contradictorio debido a su contenido de fibra soluble, los caquis resultan adecuados tanto en situaciones de diarrea como de estreñimiento.
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Calorías (Kcal)
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Hidratos de carbono (g)
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Fibra (g)
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Potasio (mg)
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Magnesio (mg)
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Pro-vitamina A (mcg)
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Vitamina C (mg)
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Ácido Fólico (mcg)
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65,6
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16,0
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1,6
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190,0
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9,5
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158,3
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16,0
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7,0
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Según su método de consumo.
Se pueden consumir distintas variedades de caqui, que a efectos prácticos se pueden diferenciar según sea su método de consumo. Con cuchara se pueden tomar los de consistencia gelatinosa -similar a una mermelada- y con cuchillo los de consistencia dura, cuya pulpa recuerda a la de la manzana.
Según su contenido de taninos.
El caqui es una fruta que si no se consume madura resulta áspera en la boca. Esto se debe a su contenido en unas sustancias llamadas taninos, cuya proporción disminuye cuánto más madura esté la fruta. Los taninos ejercen una acción astringente que resulta de especial interés en caso de diarrea, a la vez que ayudan a desinflamar la mucosa del aparato digestivo, lo que beneficia a quienes sufren de gastritis y otras afecciones digestivas.
En función del carácter astringente del caqui se distinguen dos variedades, cuya época de consumo va desde octubre hasta marzo:
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