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Permanecer sentado, un riesgo para la salud

Mantenerse en esta posición durante más de seis horas diarias con un nivel escaso de actividad física aumenta el riesgo de mortalidad

Imagen: Pedro Lozano

El sedentarismo, además de la obesidad y del tabaquismo, es uno de los principales enemigos de la salud en Occidente. La escasa actividad física y las horas que se permanece sentado aumentan el riesgo de mortalidad. Un reciente estudio concluye, además, que mantenerse en esta posición durante más de seis horas diarias incrementa el riesgo de mortalidad, con independencia del tiempo que se dedique después al deporte. En este artículo se señalan los riesgos de permanecer sentados varias horas seguidas y los beneficios que proporciona llevar una vida activa.

Sentados durante varias horas

Además de asociarse estrechamente a una escasa actividad física, la vida sedentaria se relaciona con el tiempo que una persona permanece en posición sentada. La oficina y el ordenador son el escenario diario de muchos trabajadores. Un estudio reciente, realizado por investigadores de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, demuestra que estar sentado más de seis horas seguidas aumenta de manera considerable el riesgo de mortalidad en adultos, sobre todo, en mujeres.

En el informe han participado más de 123.000 personas sanas, a quienes se les ha hecho un seguimiento durante 14 años. En este tiempo, se han tenido en cuenta, además del grado de sedentarismo, otras variables como la obesidad, el tabaquismo, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Los investigadores han confirmado que las mujeres que permanecen sentadas más de seis horas aumentan en un 37% la probabilidad de morir, en comparación con quienes lo están un tiempo inferior a dos horas. En los hombres, este riesgo es del 18%.

Cada hora dedicada a ver la televisión supone un aumento extra del 11% en el riesgo de mortalidad cardiovascular

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio destaca que las horas de sedentarismo son una variable diferente al grado de actividad física, de modo que el riesgo de muerte se incrementa cuando lo hace también el tiempo que se permanece sentado, sea cual sea el ejercicio que se realice durante el resto de la jornada. Este hecho debe tenerse en cuenta, ya que las personas con un nivel de actividad física saludable pueden registrar un alto riesgo de muerte debido al tiempo que están sin levantarse.

Según refleja la investigación, el riesgo se multiplica en los individuos que están sentados durante más de seis horas y, a su vez, realizan poca actividad física. Los resultados indican que esto afecta a un 48% de los hombres y a un 94% de las mujeres. Los investigadores apuntan que estar sentado influye en el metabolismo de los triglicéridos, en el colesterol y en las lipoproteínas de alta densidad, entre otras, todos ellos biomarcadores de riesgo cardiovascular cuyo desorden incide en la salud de las arterias. Dado que en la actualidad muchas actividades se llevan a cabo delante de una mesa y en posición sentada, los especialistas recomiendan pequeñas pausas entre horas para levantarse y andar un rato.

Otro trabajo, realizado por científicos australianos y publicado en la revista Circulation, demuestra que cada hora diaria dedicada a ver la televisión conlleva un aumento extra del 11% en el riesgo de mortalidad asociado, sobre todo, a enfermedad cardiovascular. David Dunstan, coordinador de este estudio, señala que "los cambios tecnológicos, económicos y sociales propician que la gente no se mueva como lo hacía antes. Mucha gente 'salta' del asiento del coche al de la oficina y, después, al sillón de su casa para ver la televisión".

Poco esfuerzo para grandes beneficios

El ejercicio mejora el estrés, estimula la memoria y es beneficioso para el tratamiento de la depresión y del mal de Alzheimer

Algunos de los beneficios que proporciona un nivel adecuado de actividad física son evidentes, pero otros no. Para aclarar posibles dudas, el Consejo Europeo de Información sobre Alimentación ha publicado un documento donde se especifican las ventajas de llevar una vida activa y cómo hacerlo. Uno de los principales autores del estudio, el profesor Ken Fox de la Universidad de Bristol (Reino Unido), destaca que un nivel de actividad física adecuado en adultos puede reducir la probabilidad de muerte por enfermedad a la mitad. Equipara el beneficio que proporciona llevar una vida activa con el hecho de dejar de fumar.

Algunas de las ventajas más relevantes de realizar cualquier tipo de deporte de forma diaria son, en primer lugar, la disminución de la obesidad y su prevención. Muy ligada a esta consecuencia figura la reducción de la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en los países más desarrollados. También debe considerarse la diabetes tipo 2, ya que la disminución de la obesidad y una apropiada actividad física reducen el riesgo de desarrollarla.

Por otro lado, la práctica correcta de ejercicio está asociada a una menor probabilidad de tener tumores, sobre todo de colon, pulmón y mama. Otras ventajas más obvias son el fortalecimiento muscular y óseo, ya que la actividad física favorece la densidad ósea y retarda la osteoporosis.

Realizar ejercicio no solo es bueno para el organismo, sino que también lo es para la mente. Diversos estudios señalan que controla la evolución del estrés, estimula la memoria e, incluso, puede ser muy beneficioso para el tratamiento de la depresión y el mal de Alzheimer.

Intensidad y frecuencia de la actividad física

Dos aspectos básicos que se deben prever al practicar deporte son la intensidad y la frecuencia. Antes se consideraba que lo más adecuado era realizar ejercicio intenso durante un mínimo de 20 minutos diarios. Más tarde, se ha comprobado que el ejercicio de intensidad moderada aporta los mismos beneficios: caminar con paso enérgico durante 30 minutos casi todos los días puede ser una alternativa fácil de llevar a cabo.

Los últimos estudios indican que dos o tres sesiones de diez minutos de ejercicio de intensidad elevada aportan a las personas con un horario ajustado beneficios similares que la misma actividad efectuada sin pausas. Para quienes no tengan ganas o tiempo, siempre es una buena idea cambiar pequeños hábitos sedentarios y utilizar las escaleras o, incluso, permanecer más tiempo de pie, en lugar de estar sentados.


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