Palomitas de maíz: propiedades nutricionales
Este snack se elabora a partir de maíz, un cereal que no contiene gluten y es rico en hidratos de carbono (almidón), proteínas, fibra, minerales (fósforo, hierro, potasio), vitaminas (sobre todo del grupo B) y compuestos antioxidantes como carotenoides y polifenoles.
Pero no todos los tipos de granos de maíz sirven para hacer palomitas. En concreto, se obtienen a partir de maíces especiales que explotan, multiplican su volumen y se convierten en palomitas a temperaturas cercanas a los 200-240 ºC. Así ocurre con el maíz palomero o palomitero (Zea mays everta) y sus variedades mushroom (redondos) y butterfly (grandes).
El contenido calórico del maíz es distinto según su forma de consumo. Cuando los granos de maíz se convierten en palomitas, 100 gramos de este tentempié aportan unas 370 calorías. En cuanto a las grasas, la sal y el azúcar, todo dependerá de cómo se prepare este snack.
No es lo mismo si las palomitas se hacen sin aceite ni mantequilla (4 g/100 g), que si se emplea alguna de estas grasas y se abusa de su cantidad o si son palomitas comerciales para hacer en el microondas (23 g/100 g). Lo mismo sucede con la sal, en el caso de que las condimentemos, o con el azúcar añadido, si ya agregamos caramelo, cacao, chocolate o azúcar y canela, por ejemplo. Caso aparte son las palomitas industriales que, por lo que general, incluyen estos ingredientes en sus versiones para microondas y más las listas para consumir, como los aditivos para darles color.
¿Las palomitas son saludables?

Por tanto, en principio, las palomitas de maíz se pueden considerar un aperitivo saludable, como nos explica en este artículo la dietista-nutricionista Maite Zudaire. Pero, eso sí, conviene consumirlo con moderación, ya que como sucede con cualquier snack, se tiende a comer más cantidad de la que se debiera.
¿Cómo son más saludables? Lo idóneo es que no lleven ni aceite ni mantequilla, ni sal, ni azúcar, por supuesto. Una opción que es posible comprando el maíz adecuado en bolsa y usando una máquina para hacer palomitas, la conocida como palomitera (en solo tres minutos están listas), o una freidora de aire (en 8 minutos a 200 ºC).
En el siguiente escalafón estaría hacer palomitas de maíz en la sartén con aceite, pero sin sal. También se pueden preparar de forma casera en el microondas. ¿Cómo? Solo necesitas mezclar media cucharada de aceite de oliva extra con 60 gramos de maíz, meterlos en una bolsa de papel tipo kraft, plegarla, hacerle unos cortes de seguridad y calentarla tumbada en el microondas a máxima potencia durante 2 minutos.
Por qué no dar palomitas a los niños
Por todo ello, las palomitas de maíz caseras pueden ser una idea de snack saludable para incluir en las meriendas y fiestas de cumpleaños de los menores, así como durante la típica sesión de película en casa o en el cine. Sin embargo, no son recomendables para todos. ¿Por qué? ¿Las palomitas de maíz son peligrosas para los niños?
Por lo general, algunas personas no pueden comer palomitas de maíz. O, al menos, no deben hacerlo por sus cáscaras. Así ocurre con quienes sufren problemas gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable (SII), la enfermedad de Crohn o la diverticulitis. A estos pacientes pueden resultarles difíciles de digerir y, por tanto, provocarles molestias digestivas. Tampoco son recomendables para personas con problemas dentales, ni con dificultades para tragar (disfagia). Y, por supuesto, quedan prohibidas para las personas con alergia al maíz.
En el caso de los menores, por dos causas no se deben dar palomitas de maíz tan a la ligera.
👉 Ortodoncia y problemas dentales
Las palomitas de maíz pueden ser una amenaza real para los niños y niñas con caries, empastes u ortodoncia. Y es que sus cáscaras, pequeñas, duras y afiladas, pueden quedarse entre los dientes o incrustarse en las encías, lo que podría producir irritación o infección. Además, en el caso de que los menores usen brackets, no es complicado que esta parte del snack se meta entre los alambres y los rompa, sin contar el dolor que causa. Y n hay que olvidar que morder sus granos puede acabar con una rotura dental,
👉 Riesgo de atragantamiento

Los alimentos redondos, duros y pegajosos suponen un auténtico peligro para los más pequeños: su consumo aumenta el riesgo de atragantamiento. Y no es una advertencia desmesurada. Como explican desde la Asociación Española de Pediatría (AEP), la asfixia es una de las principales causas de mortalidad durante la infancia, especialmente en niños de entre uno y cinco años. Y entre los productos alimenticios con más peligro están los caramelos, las uvas, los frutos secos, los turrones y peladillas en Navidad y sí, todo el año, las palomitas de maíz.
¿El motivo? Por un lado, tienen mucho que ver las características propias de las palomitas (pequeñas, formas irregulares, con partes duras), como también el desarrollo del menor.
Principalmente, hay que tener en cuenta que las habilidades motoras y de masticación y deglución de los niños aún no están completamente desarrolladas, como tampoco la dentición. Y aunque ya coman alimentos sólidos, estos peques están aún aprendiendo a masticar y tragar y es muy probable que intenten comer una palomita entera o que lo hagan sin querer, de forma involuntaria, aumentando el riesgo de atragantamiento.
Además, no hay que olvidar que estas edades no ven el peligro, y, además, tienden a moverse, correr, reír y hablar mientras comen, por lo que no es muy difícil que al ingerir una simple palomita de maíz lleguen a aspirar un trozo y este pase a las vías respiratorias que, en el caso de los peques, son más estrechas. Todo ello favorece que quede en la tráquea del menor, impidiendo el paso del aire o, peor, que llegue a los pulmones y se produzca aspiración pulmonar, con síntomas como tos persistente, dificultad para respirar o incluso neumonía.
A qué edad es recomendable comer palomitas de maíz
De ahí que organismos como la Academia Americana de Pediatría (AAP) o la Asociación Española de Pediatría recomienden evitar el consumo de palomitas de maíz a los menores de 5 años.
Pero y si, aun así, dejamos que antes de esa edad coman este snack tan popular, ¿qué precauciones debemos tener en cuenta? Estos son sus consejos:
- Enséñales a masticar despacio.
- Evita que jueguen, corran o rían con comida en la boca.
- Vigila mientras comen ese alimento.
- Conoce las maniobras de desobstrucción (como la maniobra de Heimlich), por si tuvieras que actuar ante un atragantamiento.


