¿La fruta deshidratada es saludable en la infancia?

Este producto carece de la mayor parte del agua que la fruta contiene de forma natural y sus azúcares y densidad energética están más concentradas. ¿Son entonces recomendables para los peques?
Por María Huidobro González 26 de noviembre de 2025
fruta deshidratada para niños
Imagen: Daka
Uvas pasas, orejones (albaricoques), higos secos o ciruelas pasas. Hasta hace bien poco, prácticamente estas eran las únicas frutas deshidratadas que conocíamos. Ahora encontramos una amplia variedad en el mercado con frutas cotidianas. Y hasta empiezan a verse con más frecuencia entre los snacks que llevan los peques al recreo. En las siguientes líneas, te contamos sus características, si en realidad representan una alternativa saludable para tus hijos y, si es así, cómo puedes ofrecérsela.

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Fruta y ‘snacks’ que consumen los menores

Cada año con la vuelta al cole, la cesta de la compra se llena de snacks y tentempiés, además de productos de desayuno, como lácteos, bollería y frutas. Y en esta ocasión, como refleja una encuesta elaborada por la compañía tecnológica Gelt sobre los hábitos de consumo en septiembre, confirma una tendencia en auge: la apuesta de las familias españolas por la alimentación saludable a la hora de elegir productos con los que afrontar el nuevo curso.

Así, entre los productos más consumidos destacan la fruta fresca (35 %) y los “snacks saludables” como fruta deshidratada, barritas o frutos secos (19 %), seguidos de cerca por aperitivos como patatas o galletas saladas, bollería/panadería y yogures y lácteos. Los padres y abuelos se decantan por comprar fruta y refrigerios saludables para sus hijos y nietos, y en el caso de los snacks, los eligen principalmente por criterios de salud y nutricionales, además de por el precio, el gusto de los peques o la comodidad. Aun así, la generación Z (menores de 25 años) prefiere los piscolabis salados.

Por tanto, muchos de estos alimentos forman parte de las meriendas infantiles, así como de los almuerzos que llevan los niños y niñas para la hora del recreo. Entre todos ellos, la fruta debería ser el producto estrella de los tentempiés en el patio, como recomiendan los expertos y como se intenta fomentar en los centros escolares con iniciativas como el encargado de la fruta. Conviene que lo sea, especialmente, cuando el peque no ha tomado fruta en el desayuno.

Fruta deshidratada: ventajas e inconvenientes

Pero ¿y la fruta deshidratada? ¿Es lo mismo? Para obtenerla, se ha eliminado la mayor parte del agua que la fruta contiene de forma natural, por lo que la densidad nutricional se concentra. Aun así, su composición es prácticamente la misma que la fruta fresca, y parece más tostada, sabe más dulce y la textura cambia (crujiente, masticable…).

Destaca su aporte en fibra, mantiene sus propiedades antioxidantes y es buena fuente de minerales (hierro, calcio, potasio) y vitaminas. No obstante, algunas frutas pierden parte de las vitaminas hidrosolubles durante la deshidratación, como la vitamina C o la tiamina (B1). Además, su densidad energética (calorías) está más concentrada.

Lo mismo ocurre con los azúcares naturales de la fruta: el proceso de deshidratación los concentra. Así, por ejemplo, 10 uvas frescas (50 gramos) contienen 9 gramos de azúcar, mientras que un puñado de uvas pasas (28 gramos) contienen 22 gramos de azúcar. Por eso, tienen un sabor más dulce. Sin embargo, la mayoría de las frutas tiene un índice glucémico entre bajo y medio, según el Consejo Internacional de Frutos Secos y Frutas Deshidratadas (INC), lo que mejora el control de la glucosa en la sangre.

fruta deshidratada para menoress
Imagen: Patrick

Por otro lado, hay que tener en cuenta que a algunas de las frutas deshidratadas que encontramos en los comercios sus fabricantes les han añadido más azúcares, sin olvidar que también suelen contener sulfitos u otros conservantes para mantener el color y la conservación.

¿’Snack’ saludable para la infancia?

Pero entonces, ¿la fruta deshidratada es saludable? ¿Es aconsejable para los niños y niñas? Como hemos visto, si bien hasta ahora esta fruta transformada no ha sido un producto muy demandado en nuestro entorno, ya figura entre los snacks denominados “saludables” que se escogen para retomar la rutina, junto con las barritas o los frutos secos.

Y eso que las barritas energéticas no son para un consumo habitual ni en adultos, por lo que mucho menos en el caso de los escolares. En cambio, los frutos secos presumen de alto contenido en grasas en su mayoría insaturadas, proteínas vegetales, fibra y minerales, por lo que resultan muy recomendables para los menores desde bien pequeños —eso sí, frutos secos molidos para prevenir alergias y evitar atragantamientos—.

Como los frutos secos, la fruta deshidratada es saludable si no se añaden azúcares en su elaboración. Pero no hay que verla como un sustituto de la fruta fresca. De hecho, conviene tomar este tipo de fruta con moderación, como un snack, un capricho especial o guarnición, dicen desde la Universidad de Harvard (EE. UU.). Porque, sin querer, se corre el riesgo de comer más cantidad.

🍏 Un ‘snack’ tarda en saciar

Es ahí donde incide el dietista-nutricionista Daniel Ursúa: «Una manzana deshidratada tiene prácticamente los mismos nutrientes que una fresca, pero pesa mucho menos, por lo que puedo comer mucho más sin saciarme«.

En la saciedad está uno de los puntos clave de los snacks. «Cuando comemos una manzana a bocados tardamos en comerla, la masticación es lenta y, al comerla, estamos bebiendo mucha agua. Ese tiempo de más que tardamos en comerla permite a nuestro cerebro detectar las señales de saciedad que le manda nuestro estómago y hace que dejemos de tener hambre. En cambio, si lo que comemos es una manzana deshidratada, la velocidad a la que la comemos es mucho más rápida, por lo tanto, no le vamos a dar tiempo a nuestro cerebro a recibir la señal de saciedad del estómago y, muy probablemente, comeremos más cantidad de la que hubiéramos comido en su formato fresco», comenta el experto.

Y si bien esto no debería ser un problema porque estamos hablando de fruta, Ursúa reconoce que «es importante recordar que no nos alimentamos únicamente para nutrirnos. La manera en que gestionamos nuestra relación con la alimentación también importa, y aprender a detectar esas señales de hambre y saciedad es muy importante, especialmente durante la infancia«.

🍌 Fruta deshidratada saludable para los niños

Por lo tanto, la recomendación de consumirla con moderación también es para los peques, y así también lo ven los pediatras y dietistas-nutricionistas que incluyen a la fruta deshidratada en sus ideas de almuerzos saludables para los recreos de los niños y niñas. «Pueden ser un buen recurso rápido y cómodo para resolver un almuerzo o una merienda, pero, como pasa con otros alimentos, convendría que fuesen un recurso más de muchos, con el fin de que incluyamos variedad en la alimentación y que la fruta deshidratada no pase a sustituir por completo a la fruta fresca», aconseja Ursúa.

Las frutas deshidratadas son fáciles de llevar en la mochila escolar, pues ocupan poco espacio y apenas pesan. No manchan ni se oxidan. Aguantan perfectos en los meses de más calor. Y como hay una amplia variedad de frutas deshidratadas comerciales que viene ya preparada, esta opción permite a la familia ahorrar tiempo en organizar el tentempié para el cole o para después de la actividad física del peque.

Pero no valen cualquiera. Mira la etiqueta para escoger las frutas deshidratadas más adecuadas para tus hijos:

Y si lo prefieres, puedes deshidratar tú mismo las frutas para ofrecérselas a tus hijos, a la vez que ayudarás a reducir el desperdicio alimentario. Mira aquí cómo hacerlo en el horno o air fryer, cuidando la seguridad alimentaria. Eso sí, olvídate de deshidratar frutas con mucha agua, como la sandía.

Cómo incluir las frutas deshidratadas en la dieta infantil

Puedes usar frutas deshidratadas en bizcochos, galletas o barritas de cereales caseras. Pero lo idóneo para los menores es que tomen las frutas deshidratadas solas: basta con un puñado (30 g). Pero hay otras ideas saludables con las que tus peques disfrutarán de otra manera plátanos, manzanas, uvas, fresas, kiwis, arándanos, piña, mango… :

  • Mezcla fruta deshidratada con frutos secos y semillas.
  • Agrega fruta deshidratada a yogures naturales o quesos cremosos.
  • Añade fruta deshidratada a cereales y muesli.
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