Pulpitis de las piscinas en manos y pies: qué es, causas y tratamiento

Pasar mucho tiempo en la piscina puede provocar la aparición de unas manchas rojas en manos y pies de los niños y niñas que inquieta a muchos padres y madres
Por María Huidobro González 29 de julio de 2026
pulpitis piscinas niño niña
En cada ola de calor del verano no hay nada mejor que estar a remojo. A los niños y niñas les encanta refrescarse en el agua de playas, ríos y pantanos, bañarse en piscinas naturales y disfrutar de las piscinas de instalaciones municipales, hoteles, fincas privadas y parques acuáticos. Pero pasar mucho tiempo en el agua de la piscina tiene algunas consecuencias en la piel de los más pequeños que pueden alarmarnos. Una de ellas es la conocida como pulpitis de las piscinas. Te contamos qué es, a qué se debe y cómo se cura.

En las piscinas hay que tomar muchas precauciones con los peques. Principalmente, para evitar ahogamientos. Pero también al permanecer mucho tiempo en el agua están expuestos a infecciones muy comunes como otitis, conjuntivitis o el pie de atleta por hongos, además de una clásica alergia de verano en menores como alergia al cloro.

Estar mucho tiempo a remojo hace que en las palmas de las manos y de los pies de todos, tanto de menores como adultos, la piel se arrugue. Según los estudios, esta reacción de nuestro sistema nervioso central permite que nos podamos agarrar mejor a las superficies húmedas como el suelo, y así no caernos, o coger cosas mojadas, que en otras partes del cuerpo resbalarían. Este mecanismo evolutivo se produce a partir de los cinco minutos de estar en contacto con el agua, y aparece antes en agua dulce como la piscina.

Sin embargo, en el caso de los menores, pasar mucho tiempo en el agua de piscinas tiene otro efecto en las manos de los niños y niñas que a muchos padres y madres inquieta. Y eso que, en realidad, no se debe exactamente al agua.

¿Qué es la pulpitis de las piscinas?

La pulpitis de las piscinas, también denominada dermatitis palmar juvenil de las piscinas, es una dermatitis irritativa de contacto típica de la infancia y muy común en verano, cuando los niños y niñas dedican varias horas del día a disfrutar del agua en estas instalaciones acuáticas. De hecho, esta dermatosis suele producirse en pequeños que todavía no nadan bien y que, como se fatigan mucho flotando, tienden a agarrarse al bordillo de la piscina para descansar. O también pasa en más mayores y adolescentes —aunque mucho menos— que se divierten corriendo descalzos alrededor del vaso, con el peligro añadido de caerse y sufrir una fractura ósea.

Y es que esta dermatosis sucede por fricción: la pulpitis de las piscinas está causada por el roce continuo de la piel húmeda con las superficies rugosas y antideslizantes que caracterizan a los bordes de estos espacios acuáticos.

¿Cómo se manifiesta?

La pulpitis de las piscinas se presenta principalmente en las palmas de las manos, y en ocasiones en las palmas de los pies, por lo que también se la conoce como palmas de piscina (pool palms). En los peques surge en las manos, mientras que, en los niños más mayores, lo hace en los pies.

Esta afección benigna aparece en forma de lesiones cutáneas rojizas y brillantes, especialmente en las yemas de los dedos de ambas manos y áreas próximas. No son heridas ni tienen durezas ni escamas; sino una ligera inflamación, por lo que también estamos ante una dactilitis. Rara vez derivan en ampollas y, a veces, los peques sostienen que les molesta con picor, escozor o dolor. No tiene ningún síntoma más. No es una infección ni es contagiosa.

¿Por qué solo pasa en la infancia (y casi nada en la adolescencia)?

candidiasis verano
Imagen: Oleksandr Pidvalnyi

La infancia es uno de los colectivos que más se baña en las piscinas. Pero no solo por eso los niños y niñas son el grupo de población al que más le afecta esta pulpitis. También tiene mucho que ver su fragilidad cutánea y que la capa más superficial de su epidermis (capa córnea) soporta una hiperhidratación debido a ese tiempo excesivo en el agua.

Según esta revisión de la literatura científica, no hay apenas artículos sobre esta dactilitis, pero sí que señala el perfil del paciente afectado: peque entre 4 y 8 años, con esta dermatitis en las yemas de los dedos (solo el 12 % tiene en las plantas de los pies) y el 18,7 % con antecedente de dermatitis atópica.

¿Cómo curar la pulpitis de las piscinas?

A pesar de estar ante una afección frecuente y por la que es habitual preguntar a los pediatras en verano, la pulpitis de las piscinas todavía es muy desconocida y está infradiagnosticada.

Basta ver las rojeces en los dedos, para tener el diagnóstico de esta patología leve que suele desaparecer con el tiempo y sin tratamiento. A veces, puede que el pediatra vea necesario aplicar una crema hidratante o un corticoide, por lo que conviene acudir al centro de salud si el peque tiene muchas molestias o se ve que la inflamación va a más. Pero, por lo general, basta con dejar de ir a la piscina, o ir menos, hasta que la pulpitis mejore.

Formas de prevenir la dermatitis palmar juvenil de las piscinas

Para evitar que tu hijo sufra esta afección en sus manos, lo recomendable es limitar su tiempo de baño en la piscina y, sobre todo, que no se agarre tanto en su bordillo.

Además, y de forma especial en caso de los niños más mayores, para que no aparezca esta pulpitis en sus pies viene muy bien utilizar calcetines de piscina, que son antideslizantes. De paso, también se evitan cortes, hongos y caídas.

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