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¿Es verdad que no se deben combinar ciertos alimentos?

La mayoría de los mensajes que recibimos sobre los supuestos beneficios o perjuicios de combinar determinados alimentos son engañosos y confusos

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 17 julio de 2019
Imagen: stockasso

Las llamadas dietas disociadas saturan las
estanterías de los libros de alimentación
y tienen cierto éxito entre las publicaciones
de “nutrición”. Pero nutrición entre
comillas, porque la ciencia no sustenta
sus principios. Estas dietas se basan en la idea de que si
separamos los alimentos en función de sus nutrientes
(sobre todo proteínas, carbohidratos o grasas), adelgazaremos
y evitaremos con ello diversas enfermedades. ¿Funcionan? Lo vemos a continuación.

Estas son algunas de las premisas de las dietas disociadas que se han demostrado
como erróneas:

  • Evitar mezclar carbohidratos con proteínas o frutas
    ácidas, ya que reduciría la alcalinidad y ocasionaría una
    disminución de la digestión intestinal de las grasas.
  • Limitar el consumo de proteínas, almidón y grasas.
  • Comer alimentos integrales y evitar los refinados y
    procesados, como los que incluyen harina blanca, azúcar
    o margarina.
  • Dejar pasar cuatro horas entre comida y comida.

Falsas creencias sobre la combinación de alimentos

Las personas somos perfectamente capaces
de digerir al mismo tiempo y sin ninguna clase de
problemas los distintos nutrientes de la comida.
Pero el
mito de que no es así persiste y, por ello, el doctor suizo
Alain Golay y sus colaboradores evaluaron este tipo de
dietas en la revista científica International Journal Of
Obesity and Related Metabolic Disorders
. Su conclusión
fue la esperada: no se constató ningún beneficio en el peso
corporal, ni en marcadores como la glucosa, la insulina,
los triglicéridos o el colesterol.

Por desgracia, la falta de
conocimientos nutricionales de la población general la
convierte en víctima potencial de estos engaños, por lo
que conviene recordar esta máxima de Clotilde Vázquez,
jefa de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez
Díaz: “Las dietas milagro son un atajo a la obesidad”.

El personal sanitario también cae

Imagen: AndrewLozovyi

Es normal que el ciudadano medio no sepa distinguir un
consejo dietético-nutricional con sustento científico de
otro que no lo tiene. Una de las razones es que las falsas
creencias relacionadas con la alimentación persisten,
incluso, entre el personal sanitario. Esto sucede no solo
por el bombardeo (en muchas ocasiones interesado) de
mensajes contradictorios, sino también por falta de actualización.
Dos ejemplos:

1. ¿Es perjudicial comer fruta después de las comidas? No
se sabe quién inventó el rumor, lo que sí sabemos es que,
por su culpa, muchas personas se pierden el placer de disfrutar
en la sobremesa del dulce sabor de una naranja, una
manzana o una macedonia. Personas que, en ocasiones, la
sustituyen por productos mucho menos saludables, como
postres lácteos azucarados. Según esta creencia, la fruta
hará que fermente el alimento ingerido en la comida principal.
Pero esa teoría no tiene justificación fisiológica ni
existen investigaciones que la sustenten. Como explica el
dietista-nutricionista Juan Revenga, “si alguien nos dice
que la fruta fermenta tras haberla comido por la noche
(pero no por la mañana), habremos de recordarle que en
el tubo digestivo siempre es de noche”.

2. ¿Hay que combinar hierro con vitamina C en caso de
anemia?
Si bien esta vitamina mejora la
absorción del hierro, eso no significa que si padecemos
anemia debamos consumir el fármaco junto a un zumo de
naranja o un suplemento. La doctora María Victoria Arija,
de la Universidad Rovira i Virgili, y el doctor en Nutrición
y Salud Pública Fernando Viteri confirmaron que “no es
necesario dar los suplementos con vitamina C agregada, ya
que el moderado beneficio en términos de hierro absorbido
es contrarrestado por un marcado aumento de síntomas
de intolerancia gástrica”. Un punto corroborado por otros
investigadores que han constatado que esta combinación
puede exacerbar enfermedades inflamatorias gastrointestinales
crónicas y comprometer seriamente el revestimiento
epitelial del tracto gastrointestinal. En otras palabras,
hay límites que no debemos superar cuando tomamos suplementos
de vitamina C.

Además, hay un matiz que debe acompañar a la afirmación
“la vitamina C mejora la absorción del hierro”.
Por un lado, hace más de 15 años que sabemos que su
efecto es modesto y mucho menor de lo que predijeron
los estudios preliminares. Y, por otro, a los españoles no
nos falta vitamina C. Por el contrario, multiplicamos entre
dos y cuatro veces las ingestas aconsejadas, tal como
recoge la ‘Encuesta Nacional de Ingesta Dietética en España,
realizada en 2011’ por la Agencia Española de Consumo,
Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN).
Es mejor, por tanto, olvidarse de combinar suplementos
y centrarse en seguir una alimentación adecuada.

Reglas vegetarianas “en cuarentena”

Las personas que siguen una dieta vegetariana suelen
preocuparse por su alimentación, lo que les lleva a consultar
muchos libros o páginas web. En ellos encontramos
varios consejos que conviene tomar con cautela.

Podemos comer arroz al
mediodía y lentejas por la noche, puesto que lo importante
es el balance a lo largo del día

Combinar cereales y legumbres. Uno de los miedos que
tienen muchas personas vegetarianas es el de consumir
una insuficiente cantidad de proteína. Un temor infundado,
pues la deficiencia de proteína en vegetarianos occidentales
es rara. Se suele aconsejar a quien sigue este tipo
de dieta que combine legumbres y cereales (las populares
lentejas con arroz, por ejemplo) en la misma comida para
complementar los aminoácidos de uno y otro alimento
y así conseguir una proteína completa. Los aminoácidos
son los ladrillos que construyen el muro de las proteínas
que necesita nuestro cuerpo. No obstante, el doctor Vernor
Robert Young, uno de los mayores expertos mundiales
en proteínas, justificó en la revista American Journal of
Clinical Nutrition
que no es preciso consumir a la vez proteínas
de diferentes fuentes vegetales para obtener un alto
valor nutricional, porque las proteínas de origen vegetal no
son “incompletas”. Por ejemplo, podemos comer arroz al
mediodía y lentejas por la noche, puesto que lo importante
es el balance a lo largo del día.

La fibra dietética, ¿impide la absorción del hierro? Otra
gran preocupación de los vegetarianos es la anemia ferropénica.
Pero los estudios disponibles no revelan que las
personas que siguen esta dieta presenten falta de hierro
con mayor frecuencia que las omnívoras. Sea como sea,
es fácil escuchar que la gran cantidad de fibra dietética
presente en la dieta vegetariana (por la mayor presencia de
alimentos de origen vegetal poco procesados) dificultará
la absorción del hierro. Sin embargo, la ciencia no da la
razón a esta hipótesis: el Instituto de Medicina de Estados
Unidos, una entidad de referencia en el ámbito nutricional,
no establece un límite máximo de fibra. Es decir, no
encuentra razones (y eso incluye la anemia) para desaconsejar
a la población un incremento en su consumo de alimentos
de frutas, hortalizas y otros alimentos vegetales. Sí
apunta que las fuentes concentradas de fitatos, como los
suplementos de salvado, pueden reducir la absorción de
minerales en personas sanas.

Imagen: CONSUMER EROSKI

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Etiquetas:

Dieta

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