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Métodos de conservación de las setas

Desecado, pulverizado, en aceite, congeladas..., son algunos de los métodos de conservación que se aplican a las setas para mantener sus cualidades en el tiempo.

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 14 noviembre de 2001
Desecado de setas:
Si queremos desecarlas enteras limpiaremos las setas y las ensartaremos en un hilo formando un collar.
Las colgamos en una habitación seca y sin humedad y con una temperatura constante hasta que estén deshidratadas.
Una vez desecadas las guardamos en tarros cerrados.
Si las queremos desecar en láminas, las cortaremos en finas láminas y las colocaremos encima de papel de horno y las metemos al horno a 50º hasta que estén deshidratadas, también las podemos dejar encima del radiador.
Una vez deshidratadas, las guardamos en tarros cerrados.
Para utilizarlas de nuevo sólo hay que rehidratarlas remojándolas en agua templada durante media hora.

Setas en polvo:
Limpiaremos las setas y las ensartaremos con un hilo hasta formas un collar, las guardamos en un lugar seco y con temperatura cálido hasta que se sequen. Una vez secadas, las trituraremos y envasaremos en botes con cierre hermético.
Se utilizan para aromatizar salsa, hacer sopas y cremas.

Setas en aceite:
Este procedimiento la emplearemos sobre todo con setas con gran cantidad de carne o de gran tamaño.
Limpiamos las setas y las escaldamos (sumergir en agua hirviendo con al) durante 2 minutos y de pocas en pocas.
Sacamos del agua hirviendo y las dejamos secar.
Una vez secas las salpimentamos e introducimos en un bote de cristal y las cubrimos de aceite de oliva.

Setas congeladas:
Podemos congelarlas crudas o cocinadas.
Limpiamos las setas y las colocamos extendidas en una bandeja, espolvoreamos con sal y congelamos.
Una vez congelada se guardan en un recipiente o bolsa de congelación colocando en el exterior el nombre del producto y la fecha de congelación.
Si la queremos congelar cocinadas, las limpiaremos y trocearemos según el tamaño. Las salteamos con un poco de aceite, las salamos ligeramente y congelamos en una bandeja, posteriormente guardamos en un recipiente adecuado, aprovechando todos los jugos que hayan quedado congelados.

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