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Sopas y potajes bajos en grasa

Todas las sopas o caldos con un alto contenido calórico pueden aligerarse sin perder ni la sustancia ni el sabor

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: viernes 17 agosto de 2007
Las sopas de carne obtenidas con añadidos como la morcilla, el chorizo u orejas o costillas de cerdo presentan un contenido en grasa muy alto (cocido madrileño o potaje de garbanzos, por ejemplo). Asimismo, también las sopas de pollo o las de menudillos (parte interior de las aves) presentan un alto contenido calórico. Sin embargo, todas esas recetas se pueden aligerar y consumir con menos grasa siguiendo unos sencillos trucos.

Preparados con chorizo o morcilla

En aquellos potajes en los que parte de los ingredientes son la morcilla y el chorizo, la clave está en reducir la grasa de estos embutidos, algo que se puede conseguir de forma fácil si previamente se cuecen aparte. En el agua de cocción, estos desprenderán la mayoría de su grasa. Una vez cocidos y añadidos al potaje, un poco de pimentón servirá para sustituir el colorante que aporta la grasa con pimentón del chorizo en crudo. De esta manera, se puede dar al cocido el mismo sabor y color conseguidos cuando éste se cocina de manera tradicional.

La grasa de la morcilla y del chorizo se puede reducir si estos embutidos se cuecen antes de la elaboración de un potaje

Otro método para desengrasar consiste en introducir tanto el chorizo como la morcilla, con la piel agujereada en ambos para que no exploten y envueltos en papel de cocina, durante 6 minutos en el microondas a potencia media-baja. Estos se semi-cocinarán y soltarán toda su grasa, la cual quedará impregnada en el papel de cocina. Posteriormente, estos ingredientes se incluyen en el potaje para que terminen de cocinarse con todo el conjunto.

Caldos y fondos de cocina

En cuanto a las sopas y caldos sustanciosos como caldos y fondos de cocina, elaborados con las partes grasas de los animales (costilla, trozos de falda de vacuno, huesos y carachaza de pollo), se recomienda elaborar los mismos con antelación y guardarlos durante al menos cuatro horas en la nevera.

Transcurrido este tiempo, la grasa se habrá solidificado en la parte superior del preparado, de manera que se podrá extraer con facilidad si se desea. Así, se consigue una saludable sopa o consomé con pocas grasas y sin perder ni la sustancia ni el sabor.

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