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Ideas para confeccionar centros de mesa navideños

Los centros de mesa ocupan un lugar destacado en la decoración y presentación de las comidas y cenas de las Navidades

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 29 agosto de 2006

Los centros de mesa tienen un puesto relevante en la decoración navideña, si se tiene en cuenta que las comidas y las cenas son el núcleo de las celebraciones de estas fechas. Sin renunciar a materiales clásicos para conformarlos (velas, piñas, plantas típicas o bolas de fantasía), se pueden obtener resultados originales. Este artículo destaca el carácter decorativo de los centros de mesa y brinda ideas para elaborarlos, incluso en diseños rurales y marinos.

Centros de mesa, la decoración de comidas y cenas

La mesa es uno de los ejes en torno a los cuales gira la Navidad, ya que las comidas y cenas son el centro de las celebraciones y muchas horas se pasan allí. Por eso, además de los alimentos que se sirven, es importante la decoración de la mesa. En este sentido, los adornos y centros ejercen un papel fundamental.

Los centros de mesa navideños en general se elaboran con los mismos materiales con los que se realizan los adornos navideños del árbol, puertas, paredes y demás sitios, es decir, en la mesa abundan las velas, las piñas, las bolas y estrellas de fantasía, los lazos, acebos, flores de Pascua, muérdagos, etc. De lo que se trata, en todo caso, es de buscar nuevas combinaciones para que los centros de mesa ganen originalidad sin dejar de ser clásicos.

Ideas para elaborar centros de mesa

Las siguientes son algunas ideas para la elaboración de centros de mesa que combinan distintos materiales clásicos y dan como resultado diseños originales.

  • Un adorno de puerta convertido en centro de mesa. Esta opción es sencilla y permite obtener muy buenos resultados. La idea es conseguir un adorno de puerta circular, de esos que parecen pequeñas coronas. Se deben quitar todos los añadidos que tenga y dejar solo la parte de las “ramas”. Esa estructura, en lugar de colocarla en forma vertical (como quedaría colgada en la puerta), estará horizontal y será la base del centro de mesa. Sobre ella se pueden colocar velas y, a su alrededor, adornos diversos como lazos, hojas de acebo o flor de Pascua, piedritas, bolas o estrellas. Un truco para fijar velas sobre superficies que no son lisas: clavar en su parte inferior dos alambres, los cuales, sin son lo bastante rígidos, dejarán engancharlos en esta base de ramas o en muchas otras superficies.

  • Una vela gigante. Existen velas de grandes dimensiones, piezas de corte redondo o rectangular que pueden tener diez centímetros de ancho o incluso más. Con ellas se pueden crear centros de mesa que se destaquen por su tamaño sin obstaculizar la visión ni resultar molestos. Conviene apoyar la vela sobre alguna superficie baja y amplia, como una bandeja o una peana, y colocar en torno a ella algunos adornos que funcionen como complemento (puede haber otras velas). Lo idóneo es que estos adornos sean de un tamaño similar entre sí pero bastante más pequeños que la vela principal. Esta diferencia de escalas realzará la importancia de la vela como dominadora del conjunto.

  • Bolas en un jarrón. Este es un centro de mesa de lo más simple y original. Hay que conseguir un jarrón (o recipiente similar, alargado) de cristal transparente, de ser posible liso, y llenarlo de bolas de Navidad. De este modo, el recipiente funciona como un escaparate que exhibe los adornos colocados dentro. Las bolas pueden ser todas de un mismo color, combinar diferentes tonalidades, o también incluir otros objetos, estrellas, como piñas (que a su vez se pueden pintar o barnizar), piedras de colores, etc.

Velas, piñas y moldes de magdalenas

  • Velas y cristal. Este es un estilo más bien minimalista, que consiste en colocar velas pequeñas en el interior de un recipiente de cristal. Lo más apropiado es que sea en vasos de cristal transparente y sin ningún dibujo ni relieve. El cristal no solo protege la vela de posibles caídas y de corrientes de aire que pudieran apagar el fuego, sino que, además, los brillos y reflejos que la llama genera sobre él añaden un efecto especial y otorgan belleza al conjunto.

    Una vela en un recipiente de cristal está más protegida y su llama genera bellos efectos con sus brillos y reflejos en el cristal

  • Piñas convertidas en velas. Si se tienen piñas, se puede dar una vuelta de tuerca: dejar de presentarlas como un producto natural y convertirlas en auténticas velas. Para ello, habrá que llevar adelante un sencillo procedimiento. Primero, se tiene que conseguir una mecha larga, que se debe enrollar alrededor de la piña. Lo adecuado es introducirla bien entre sus intersticios, para que quede lo más cerca posible del centro. Una vez enrollada, se deja la parte superior de la mecha hacia arriba. Luego, hay que derretir cera y añadir -si se desea- colorante. Después, se introduce la piña en la cera derretida. Al sacarla, hay que dejar que se escurra el sobrante de cera y, al final, dejar secar. La explicación se ve en este vídeo. Las piñas-velas se pueden usar como centro de mesa por sí mismas o bien formar parte de un arreglo mayor.

  • Moldes de magdalenas. Hay posibilidades artesanales para el diseño de los centros de mesa. Exigen un poco más de habilidad manual, pero permiten el empleo de elementos muy comunes, de uso cotidiano o que se pueden conseguir con facilidad y a muy bajo precio. Uno de esos casos se observa en este vídeo, con la explicación de cómo confeccionar un original centro de mesa con una botella de plástico y moldes de papel para magdalenas.

El campo y el mar, estilos para los centros de mesa navideños

Existe también la opción de crear centros de mesa “temáticos” cuyos elementos no estén relacionados de forma directa con la Navidad. Funcionan como variante para generar un contraste con el resto de la decoración y, de este modo, se evitan posibles excesos y se destaca más el arreglo de los centros de mesa y la mesa toda. A continuación, se detallan dos variantes de estilos para estos centros de mesa temáticos: el campo y el mar.

  • Estilo rural. El uso de productos naturales del campo para la realización de un centro de mesa puede dar como resultado un diseño campestre, que resulte muy atractivo, además de económico y ecológico. La base o recipiente deberá ser de mimbre o madera. Para la parte superior se podrán seleccionar distintos elementos de la naturaleza, como piñas, hojas o pastos secos, ramas de árboles, plantas, flores frescas o secas, frutas, etc. Si el recipiente tiene forma de canasta o cesta, mucho mejor. Como complemento se pueden añadir otros adornos, como lazos, flores de papel, etc.

  • Estilo marino. Los productos naturales no provienen solo del campo; también se puede realizar un centro de mesa con elementos recolectados en la playa. En este caso, el recipiente puede ser de madera o mimbre, pero queda mejor si es de cristal, porcelana o un material similar. También cabe la posibilidad de que sea un jarrón de cristal, como el mencionado párrafos atrás. En su interior se colocan caracolas, conchas, piedras de colores, musgo o cualquier otro material relacionado con el mar, según la inventiva y la creatividad de quien decore.

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