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Impacto ambiental de la industria del cloro

Un informe ecologista denuncia las emisiones tóxicas de estas instalaciones en España, mientras los representantes del sector consideran exageradas sus conclusiones

Un informe de Greenpeace ha denunciado emisiones tóxicas en la mayoría de las instalaciones productoras de cloro en España. Por ello, los conservacionistas reclaman más controles y recomiendan evitar la utilización de este elemento, al que consideran sustituible. Por su parte, la Asociación Nacional de Productores de Cloro (ANE) cuestiona el informe, ya que sus propios datos, avalados por auditorías externas, señalan una reducción de su impacto ambiental en los últimos años. Asimismo, ANE subraya que este elemento es imprescindible en gran parte de los productos utilizados hoy en día por los consumidores.

El informe "La industria del cloro: contaminación silenciosa" asegura que la mayoría de los vertidos de las plantas productoras de dicho elemento en España contienen sustancias tóxicas para el medio ambiente y la salud. Para llegar a esta conclusión, los responsables de Greenpeace han analizado muestras de agua y sedimentos de los alrededores de las nueve instalaciones españolas.

En concreto, el informe señala que en la mayoría de los vertidos se han detectado metales pesados, como mercurio, cadmio y otros contaminantes característicos de esta industria, tales como cloruro de vinilo, dicloroetileno o cloroformo.

Greenpeace ha detectado sustancias contaminantes como mercurio, cadmio, cloruro de vinilo, dicloroetileno o cloroformo

Del total de las nueve plantas, tres vierten sus residuos directamente a ríos, en Monzón y Sabiñánigo (Huesca) y Flix (Tarragona), mientras que las otras seis lo hacen de forma submarina, en Hernani (Guipúzcoa), Torrelavega (Cantabria), Palos de la Frontera (Huelva), Lourizán (Ría de Pontevedra), Vila-Seca (Tarragona) y Martorell (Barcelona).

Por ejemplo, junto a la instalación pontevedresa (Elnosa) los analistas de Greenpeace detectaron 1,5 mg/kg de mercurio en una zona donde no se vierte desde hace cinco años y en la que actualmente se pesca marisco. No obstante, la peor parte se la lleva el área de Flix, donde registraron 144 mg/kg de mercurio, y en donde según esta organización ecologista se ha registrado una mayor tasa de nacimientos prematuros y un índice elevado de desarrollo infantil deficiente.

En otras plantas, el informe destaca también otras sustancias muy peligrosas. En Sabiñánigo Greenpeace descubrió "niveles muy preocupantes de una sustancia cancerígena como es el cromo", y en la de Monzón (Planta de Química del Cinca), restos de cloruro de vinilo, "también altamente cancerígena", que "triplicaban los límites que establece el Convenio OSPAR, firmado por España". En Palos de la Frontera, Greenpeace halló cloroformo y diclorometano, compuestos que según la Directiva Marco del Aguas de la UE deben ser eliminados de las aguas superficiales. Además de las sustancias detectadas, los responsables del informe señalan que ocho de las nueve plantas utilizan celdas de mercurio, una tecnología "obsoleta y muy contaminante".

Los responsables de la organización ecologista afirman incluso que el uso del cloro no está justificado hoy en día, ya que hay otros elementos y técnicas que pueden cumplir su función. Por todo ello, Greenpeace solicita el endurecimiento de los controles y la paulatina sustitución de este elemento.

Respuesta de la industria del cloro

ANE ha desmentido los datos y afirmaciones del informe de Greenpeace. Aunque los productores reconocen el impacto medioambiental de su actividad productiva, sostienen que es "medido y minimizado mediante las modernas tecnologías con que cuentan los centros de producción."

Los responsables de la asociación ofrecen datos certificados por empresas de auditoría externa para aseverar que las emisiones globales de mercurio de las plantas españolas son un 24% menores que la media europea. En este sentido, apuntan, entre 2000 y 2007, las emisiones totales de mercurio de las plantas españolas se redujeron en un 42%.

En concreto, las emisiones de 2007 fueron un 18% inferiores al objetivo fijado en el II Acuerdo Voluntario para el Control de las Emisiones en el Sector del Cloro-Álcali Español, firmado en 2006 por las empresas del sector con la Administración central y las administraciones autonómicas con alguna planta de producción. Según la Asociación Nacional de Productores de Cloro, estas reducciones se han logrado gracias a los 25,87 millones de euros de inversión en dicho periodo, al que seguirán 4,99 millones adicionales para 2008-2010.

Los representantes del sector afirman que las emisiones totales de mercurio de las plantas españolas se redujeron en un 42% entre 2000 y 2007

En cuanto a la tecnología de celdas de mercurio, desde la Asociación Nacional de Productores de Cloro subrayan que el 38% de las instalaciones europeas utiliza dicho sistema. Además, aseguran que el sector prevé, tras la finalización del Acuerdo Voluntario, en 2011, un plan para que en 2020 las plantas dejen de emitir mercurio. Para ello, se pretende implantar la tecnología de membrana o cesar la actividad de las plantas que no la incorporen.

Los miembros de ANE recuerdan otras iniciativas que confirman su voluntad de reducir su impacto ambiental, de acuerdo con las normas europeas. En este sentido, aseguran disponer de la Autorización Ambiental Integrada, prevista en la Directiva para el Control y Prevención Integral de la Contaminación (IPPC) de la UE, lo que supone, entre otras medidas, la incorporación de las "mejores técnicas disponibles" que recomienda la directiva con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes.

El 95,4% de la capacidad de las plantas españolas posee la certificación medioambiental ISO 14001 y el 72,2% está inscrita en el Registro Europeo de Ecogestión y Auditoría Ambiental (EMAS). De la misma forma, ANE impulsó y suscribió en 1999 los Pactos del Cloro, que tratan de prevenir y asistir a las autoridades en emergencias durante el transporte de cloro por carretera y ferrocarril.

ANE también participa en el programa Compromiso de Progreso (Responsible Care), acción voluntaria de la industria química para mejorar la seguridad, y en el Programa de Desarrollo Sostenible de Euro Chlor, asociación de las empresas productoras de cloro en Europa.

Usos del cloro en la actualidad

Los productores tampoco están de acuerdo en la afirmación de que el cloro es sustituible. Según sus datos, es uno de los productos con mayores aplicaciones en la sociedad actual. Por un lado, recuerdan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el cloro como «el medio más eficaz y barato de potabilizar el agua y, por lo tanto, de prevenir enfermedades.»

Por otro lado, es la materia prima «básica» para la fabricación de buena parte de los artículos que utilizan los consumidores en su actividad diaria. Un 85% de los productos farmacéuticos contiene o se fabrica mediante la química del cloro. Asimismo, el 25% de los utensilios médicos emplean derivados de cloro, como bolsas de sangre, tubos estériles, catéteres para el corazón, protésicos y radiografías. Otras industrias también utilizan el cloro, como la del automóvil, la de la construcción y embalaje, la electrónica o la del ocio (material deportivo, vestuario, CD, etc.).

En España, según datos de la Asociación Nacional de Productores de Cloro, las plantas de producción de cloro intervienen en el proceso de fabricación del 60% de los productos de química básica, generando un valor para la economía española de más de 24.000 millones de euros anuales y dando empleo directo a 3.500 personas e indirecto a 137.000. Su capacidad de producción es de 828.000 toneladas anuales, el 8% del total de los países de Europa occidental.

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