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Nutricionistas piden mayor control sobre los alimentos enriquecidos

No dudan de sus beneficios, pero quieren que se investiguen sus efectos

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: sábado 11 mayo de 2002
Especialistas en pediatría y nutrición analizaron ayer en Bilbao el papel en la dieta infantil de los productos enriquecidos, que cada vez llenan más las despensas de los hogares. No están bajo sospecha, aseguran, pero aún quedan muchas dudas por resolver.

El debate se celebró en el marco del noveno congreso de la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica, abierto desde el pasado jueves en el Palacio Euskalduna de la capital vizcaína. Más de cuatrocientos especialistas analizan estos días cuestiones tan diversas como las últimas tendencias en trasplante de hígado en niños y los avances que se han dado, en general, en el campo de la pediatría. En el apartado de la nutrición, una de las cuestiones que preocupan a los especialistas es, según explicó el doctor Juan Carlos Vitoria, presidente del congreso, saber si los llamados alimentos funcionales responden a las expectativas que generan.

Cereales y fermentos

La investigadora Ascensión Marcos, del departamento de Nutrición del Instituto del Frío del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, intentó responder a esta cuestión junto con otros especialistas. Los productos enriquecidos son aquellos que contienen un nutriente, un ingrediente concreto que, tomándolo a diario y en una determinada cantidad, permite conseguir una serie de beneficios para el organismo. La lista incluye fermentos, minerales, cereales, fibra y nombres de sustancias que en los últimos años se han hecho tan populares como Omega-3 o bífidus activo.

El problema que se plantea es que la producción de toda esta serie de alimentos tan de moda va mucho más rápida que la investigación sobre sus efectos reales. "Hay muchas cuestiones que desconocemos", explicó la especialista del CSIF. "No sabemos si la cantidad de nutrientes que se ingiere se absorbe adecuadamente, ni qué cantidad debe tomarse para que realmente te haga efecto".

Los expertos reunidos ayer en Bilbao no dudan, pese a todo, de las bondades y beneficios que aportan los alimentos funcionales para el organismo. Lo que piden es una mayor investigación que permita determinar cuestiones tan básicas como durante cuánto tiempo debe consumirse, por ejemplo, un determinado tipo de yogur para que hagan efecto sus nutrientes. "No olvidemos que hay un "boom" de este tipo de consumo y tras las cifras de ventas existen unos usuarios por detrás", argumenta Marcos.

Los especialistas hacen hincapié en la necesidad de "comer de todo", independientemente de que se consuman alimentos funcionales. "Cereales, legumbres, fruta, carne -poca- y pescado en su justa medida", aconseja el nutricionista Luis Ros Mar. "Hace 17 años -alerta Ascensión Marcos-, los adolescentes estaban bastante bien alimentados. Desde entonces, las consecuencias de las malas costumbres han sido desastrosas. Hay que cambiar muchos hábitos".

Las comidas del día

Desayuno: "Es la más importante de la jornada". No basta con un vaso de leche y a correr. La noche ha sido larga y la mañana que sigue requiere estar bien alimentado, "con hidratos de carbono", para obtener un mejor rendimiento escolar. Se recomienda un vaso de leche "siempre entera; no vale ni siquiera semidesnatada", con pan, frutas y cereales. Si no es posible, debe reforzarse con un nuevo aporte calórico a media mañana.

Comida: Dieta mediterránea. Verdura, legumbres, carne con moderación, pescado y fruta. Siempre deben figurar y de una manera equilibrada las proteínas (sobre un 15%), grasas (30% o 35%) y los hidratos de carbono (50/55%).

Merienda: la mejor es la consistente en el "tradicional" bocadillo "de jamón, chorizo..." y fruta.

Cena: Tiene que ser ligera para facilitar la digestión y permitir que el sueño sea reparador. No debe limitarse a proteínas. "No vale sólo huevos fritos y salchichas". También ha de contener hidratos de carbono en forma de patatas fritas, verduras o pasta.

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