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Nuevo film para productos frescos

Aumentar la vida útil de los alimentos es uno de los principales objetivos de este film alimentario permeable y capaz de controlar la migración de los gases

img_film plastico Imagen: Elena

La industria alimentaria dispone de una amplia gama de productos frescos que requieren envases complejos. Este tipo de alimentos son sistemas dinámicos de corta vida útil y sus necesidades de conservación y envasado precisan ciertos parámetros de seguridad. Entre ellos destacan las propiedades ópticas como la transparencia o las propiedades de barrera como la resistencia al agua, a la luz o a los aromas. A todo ello se le suma el hecho de que cada vez se valoran más los envases ecológicos por su bajo impacto ambiental. Biopolímeros y polímeros biodegradables son los materiales más adecuados.

Una nueva gama de film transpirable es capaz de alargar la vida útil de los productos frescos permitiendo la migración de gases a través del envase, de acuerdo con los estudios llevados a cabo en el Reino Unido por una conocida marca del sector del plástico. Según los expertos, el material responsable es el polipropileno biaxialmente orientado (BOPP, en sus siglas inglesas), un film extremadamente fino y resistente que permite al alimento continuar respirando una vez envasado.

PropaFresh P2G y PropaFresh P2GAF son los nombres con los que salen al mercado. Son films permeables, difícilmente perforables y capaces de controlar la migración de los gases, especialmente oxígeno y dióxido de carbono, del interior al exterior del envase y viceversa.

Prolongar la vida útil

Frutas y hortalizas son dos de los productos frescos que más se benefician de las propiedades de los polímeros

PropaFresh P2G tiene una formulación de polímeros capaces de alargar la vida útil de una amplia gama de alimentos frescos durante varios días, mientras que PropaFresh P2GAF ofrece propiedades para combatir el vaho de la transpiración del alimento. Parece ser que la posibilidad de extender la vida útil de los productos frescos, incluso para sólo dos o tres días, es extremadamente valiosa no sólo para productores, minoristas y consumidores, sino también para el medio ambiente.

El nuevo film ofrece una permeabilidad al oxígeno de 3.000 (cm³/ m² / 24 horas) y de 12.000 (cm³ / m² / 24 horas) en el dióxido de carbono. Esta proporción se mantiene constante a la vez que sigue aumentando el volumen de intercambio gaseoso. Con esta técnica se logra mantener el envasado de productos frescos al mismo tiempo que se mantienen sus propiedades organolépticas.

Reducción de residuos

Según los responsables del nuevo film, mejorar la vida útil de los alimentos contribuye además a una reducción de los residuos alimentarios, con lo que se cuida mucho más el medio ambiente. Los nuevos envases se ajustan al Programa de Acción sobre Recursos (WRAP, en sus siglas inglesas), cuya finalidad es asegurar el cumplimiento de todos los requisitos que exige la UE en reducción de residuos. Este proyecto se encarga en gran medida de mejorar el uso de los recursos tanto en empresas como particulares.

Los plásticos convencionales pueden ser más o menos amigables con el medio ambiente, algunos de ellos incluso pueden ser incinerados liberando H2O, CO2 y energía, mientras otros pueden ser muy perjudiciales. El reciclaje de plásticos convencionales es un mercado creciente debido a la problemática climática, así mismo los plásticos secundarios se utilizan en la fabricación de nuevos productos como por ejemplo en equipamiento deportivo.

BIOPOLÍMEROS, EL PLASTICO ECOLÓGICO

ImgImagen: NIBIB

Los polímeros de origen biológico, los biopolímeros, representan hoy en día una nueva generación de materiales para la producción de envases en alimentación. La mayoría de los plásticos que se utilizan diariamente están hechos de petróleo y, por definición, son productos no sustentables. El plástico es la tercera aplicación más extendida del petróleo después de la energía y el transporte y constituye casi todo lo que consumimos. Sin embargo, el uso de los plásticos convencionales podría llegar a su fin. El carácter finito del crudo junto con las nuevas normas de sostenibilidad ambiental han hecho desarrollar novedosos sustitutos mucho más limpios, ecológicos, sanos y con propiedades prácticamente idénticas.

Como alternativa aparecen los biopolímeros, una opción prometedora especialmente para aquellos utensilios con una corta vida útil o poco prácticos para reciclar como son los envases para alimentos. Los nuevos envases están fabricados con materiales crudos provenientes de fuentes naturales, como el papel y el cartón y, poco a poco, nuevos materiales poliméricos como el almidón termoplástico, el ácido poliláctico (PLA) y polihidroxialcanoatos (PHA) están ganando terreno.

La estructura de los biopolímeros es similar a la de los polímeros plásticos convencionales. No obstante, debido a su mejorada estructura física pueden ser degradados a CO2, H2O y minerales por la acción de microorganismos como hongos, bacterias o algas, calor o humedad. La producción mundial de envases biodegradables está alrededor de 60.000 toneladas y su consumo en Europa es aproximadamente de 11.000 toneladas.

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