Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Nuevas tecnologías > Internet y telecomunicaciones

RIA, ¿el fin de los navegadores?

Con el aumento de aplicaciones manejables directamente en la Red, los navegadores se encuentran cada vez más sobrecargados

img_ria portada

Internet
se está comiendo al PC y los ordenadores trasvasan en estos momentos la mayoría de sus funciones a la Red y también
las tareas de almacenamiento de sus datos, que se guardan en los más
diversos servicios. Pero esta polarización hacia el medio
“online” está sobrecargando a los navegadores, que se ven cada
vez más forzados a realizar multitud de tareas a un mismo
tiempo. Ante este panorama, las Aplicaciones
Ricas de Internet
(RIA) se erigen como principal solución.
De momento, empresas como eBay, AOL o Nasdaq, y sitios
web como Tuenti, utilizan esta tecnología puntera
para facilitar nuevas herramientas a sus usuarios.

El navegador se colapsa

/imgs/2008/09/ordenador.art.jpg

Hace
15 años, Internet era algo que sólo manejaba en España
algún departamento avanzado de alguna universidad. Por aquel
entonces, había tan pocas direcciones url que se publicaban en
un listado en papel, como un cuaderno de unas pocas páginas.
En ese preciso momento apareció una novedad radical llamada Mosaic.

Era
el primer navegador gráfico digno de tal nombre y gracias a él
se popularizó el “navegar” por la Web mediante el uso del
hipertexto (los enlaces subrayados en azul) e incluso la posibilidad de ver fotos. Así,
para octubre de 1995 ya existían 200 sitios web en todo el
mundo. Y en España se contaba con un par de empresas
pioneras en Madrid y Barcelona, Goya Servicios Telemáticos y
Compuserve.

Desde
entonces, la esencia de los navegadores sigue siendo la misma. Tras
Mosaic llegaron nuevos programas: Navigator,
Internet
Explorer
, Firefox,
Safari
y el reciente Chrome.
Todos ellos (salvo Chrome, que se diferencia de sus predecesores porque inlcuye grandes mejoras en el manejo de aplicaciones web), son muy similares en concepto a Mosaic: cuando el usuario
realiza alguna acción, el navegador envía una petición
de información al “servidor” web (de ahí su nombre) y
éste le responde enviando una nueva información.

Los servicios en la Web son cada vez más complejos; ofrecen más datos y más posibilidades de interactividad, con lo que ponen al navegador al límite de su capacidad

La
continua evolución ha hecho que los modernos navegadores sean
cada vez más rápidos y que manejen enormes cantidades de
información en cada intercambio. Gracias a ellos, más
de mil millones de personas en todo el mundo navegan por Internet.
Sin embargo, en los últimos tiempos se han ido encontrando con
una dificultad creciente.

Los
servicios en la Web son cada
vez más complejos
; ofrecen más datos y más
posibilidades de interactividad, con lo que ponen al navegador al
límite de su capacidad. Como han explicado numerosos
analistas, el
navegador tiende a sustituir al sistema operativo
y la Red al
disco duro del ordenador. Esto implica que el intercambio de datos
para algunas operaciones empiece a ser inmanejable.

Numerosos
usuarios cuelgan sus fotos en álbumes
en Internet y las editan allí, o escuchan música de
emisoras personales como Lastfm,
a las que el
usuario puede educar
para que le ofrezcan la música que
desea oír. O ven vídeos y trabajan en documentos
compartidos almacenados en la Red, con herramientas de trabajo
colectivo como Google
Docs
.

Todas
estas posibilidades son asombrosas, pero exigen un envío
constante de datos entre el ordenador del usuario y el servidor donde
está la aplicación. Lo que significa más
trabajo, demasiado trabajo, para los servidores, para la Red y sobre
todo para los “viejos” (conceptualmente) “nuevos”
(en funcionalidades) navegadores.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones