Entrevista

Julián Villacastín, secretario general de la Sociedad Española de Cardiología

Si se actúa sobre el corazón, se pueden prevenir algunas formas de demencia como el Alzheimer
Por Clara Bassi 19 de octubre de 2010
Img julian villacastin
Imagen: CONSUMER EROSKI

La fibrilación auricular (FA) es una de las arritmias más frecuentes y motivo de un gran número de visitas a los servicios de urgencias e ingresos hospitalarios. Afecta al 0,4% de los ciudadanos y su prevalencia aumenta con la edad: en las personas mayores de 65 años ronda el 5% y en mayores de 80 años, el 9%. Ésta es una activación auricular desorganizada que provoca un llenado ventricular ineficaz. El ritmo irregular resultante puede llegar a 160 ó 180 latidos por minuto. En la actualidad, se resuelve de forma muy efectiva con un procedimiento denominado ablación por catéter. Una nueva investigación estadounidense muestra que la aplicación de este tratamiento no sólo permite curar la arritmia, sino que también reduce de manera notable el riesgo de padecer ciertas patologías, como el ictus (accidente cerebrovascular) y las demencias. Entre estas últimas figura la enfermedad de Alzheimer. Julián Villacastín, secretario general de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y jefe de la Unidad de Arritmias del instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, destaca en esta entrevista la aportación de esta investigación pionera.

¿Cuál es la principal ventaja de la ablación con catéter?

Esta técnica consiste en introducir unos pequeños catéteres en el corazón y causar ligeras quemaduras en sus paredes, que luego cicatrizan y sirven para que la electricidad del corazón se pueda controlar y no se transmita de forma anormal. Tiene la función de un cortafuegos porque impide que las llamas se transmitan. De la misma forma, impedimos que la electricidad se extienda por donde no queremos.

¿A qué tipo de patología se aplica?

Se utiliza en la mayor parte de las arritmias rápidas, las taquicardias, cuando el corazón late más rápido de lo normal. La mayoría de las taquicardias se curan con este método.

¿Cuántas ablaciones por catéter se realizan en España?

Según el registro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), se realizan unas 7.000 anuales, desde hace unos 20 años.

¿Ha aumentado la práctica de estos procedimientos?

Sí, sobre todo en arritmias que ahora son más fáciles de tratar con él, como la fibrilación auricular. En este caso, se ha desarrollado como tratamiento en los últimos diez años.

¿Hay alguna relación entre los efectos de la ablación por catéter y otras enfermedades no cardiológicas?

“Los estudios muestran que puede haber una correlación insospechada entre algunas enfermedades y la fibrilación auricular”

Los últimos estudios muestran que puede haber una correlación, antes insospechada, entre algunas enfermedades y una de las arritmias más frecuentes, la fibrilación auricular (FA), que afecta a 1 de cada 20 personas en España. El corazón tiene un foco (como la luz de un faro) que descarga un impulso eléctrico cada cierto tiempo. Este proporciona un pulso lento y rítmico a una frecuencia de entre 60 y 100 latidos por minuto. Con la edad, es habitual tener mayor presión arterial y más alteraciones del corazón. Si el foco se modifica en algunas zonas del corazón que en general están quietas y frágiles, se activa la electricidad. Esto sucede de tal forma que, si miráramos el interior del corazón, en vez de ver un foco o una luz, veríamos algo parecido a las luces de una discoteca. Todo esto hace que el corazón no se contraiga como debería, que la sangre se remanse en él y se formen pequeños coágulos.

¿Qué ocurre con estos coágulos?

Hace un tiempo que conocemos que pueden desprenderse y, mediante el torrente sanguíneo, llegar hasta el cerebro y causar una embolia o ictus. Esto puede tener consecuencias catastróficas, como una hemiplejia. Por eso, a los pacientes con fibrilación auricular, en ocasiones, se les administran anticoagulantes para que la sangre sea más fluida. Las últimas investigaciones confirman, además, que la FA se relaciona con otras patologías, como ciertas demencias y la enfermedad de Alzheimer.

¿A qué se debe esta relación?

“La posibilidad de sufrir demencias y Alzheimer se reduce casi un 70% durante los tres años siguientes a la ablación”

En primer lugar, a que los pacientes con FA son más propensos a este tipo de demencias y, en segundo lugar, a que se desprenden pequeños trombos que no son tan grandes como para que el paciente busque atención médica, ya que no llegan a provocar síntomas graves, si bien de manera progresiva acceden al cerebro y lo dañan. Es un deterioro paulatino, un problema silente que no causa signos inmediatos. Los últimos estudios al respecto apuntan que quienes han recibido ablación por catéter tienen una menor incidencia de demencia y de Alzheimer.

¿Qué estudios relacionan la ablación con la tasa de demencia?

Los dos estudios realizados por el Intermountain Medical Center, en Murray (EE.UU.), han analizado cerca de 38.000 enfermos. Aunque no son de una calidad excelente, puesto que se ha estudiado a una población muy grande, se ha observado que los pacientes tratados con ablación por catéter viven más que quienes tienen FA y no se les ha tratado. Además, sufren menos demencias y la incidencia de la enfermedad de Alzheimer se reduce mucho. A pesar de las limitaciones desde el punto de vista de calidad, las conclusiones señalan que los pacientes tratados con ablación están menos graves, comparados con los no tratados, y su tasa de mortalidad se reduce hasta un 3%, una cifra muy importante. No obstante, debido al tipo de investigación, este resultado no sólo puede ser efecto del número de pacientes operados, sino del hecho de que algunos de ellos estén en mejor estado de salud, lo que podría llevar a confundir los datos. En los estudios se utilizan métodos estadísticos, con los que se llevan a cabo estudios prospectivos y que permiten identificar a diferentes grupos.

Entonces, ¿no se han podido confirmar diferencias por sexo o por edad?

Se han intentado hacer grupos similares por sexos y por edad, pero también hay que tener en cuenta otras enfermedades que se desarrollan a la vez, como la diabetes, o el hecho de que la persona sea fumadora.

¿Han podido extraer algún apunte trascendente?

“Si al tomarse la presión arterial una persona descubre que tiene una arritmia, debe acudir al médico”

La gran noticia es que el conjunto de los datos recopilados muestran que, si se actúa sobre el corazón, se pueden prevenir ciertas formas de demencia, como el Alzheimer. Esto obliga a los investigadores a actuar y diseñar estudios muy bien pensados para poder comprobar esta hipótesis. Debemos seguir con la investigación, de la misma forma que se prueba un medicamento y, cuando parece que funciona, se han de realizar estudios adecuados para comprobar que tenga el efecto deseado en los pacientes.

¿Qué aconsejaría a los ciudadanos?

Diría que la FA, que empieza a asociarse al Alzheimer, es una arritmia que a menudo pasa bastante inadvertida, a pesar de que es muy fácil de diagnosticar. En ocasiones, casi se puede hacer con la palpación del pulso. Pero como no causa síntomas, los pacientes pueden pasar años con ella y desarrollarse un daño mayor. Los ciudadanos deben saber que tiene solución. Si al tomarse la presión arterial una persona descubre que tiene una arritmia, no debe dejar de acudir al médico.

Quizá, incluso, se lleguen a prevenir otras enfermedades, como las demencias.

Es posible que podamos prevenir algunas de ellas, puesto que otra parte de estas enfermedades no tienen a la FA como causa desencadenante.

DE LOS PRIMEROS INDICIOS HACIA FUTUROS ESTUDIOS

Los dos estudios del Intermountain Medical Center, Murray (EE.UU.) han investigado los efectos de la ablación por radiofrecuencia por catéter en casi 38.000 pacientes con fibrilación auricular (FA). Según sus resultados, la posibilidad de sufrir demencias y Alzheimer se reduce en estos pacientes casi un 70% durante los tres años siguientes, comparado con quienes no se habían sometido a este procedimiento. El riesgo de ictus también se reduce de forma considerable y el de mortalidad, en torno al 3%. Pero estos resultados, insiste el especialista Julián Villacastín, aún no son concluyentes, por lo que en los próximos años deberán impulsarse nuevos estudios complementarios.

Los hallazgos no implicarán todavía ningún cambio en la práctica clínica habitual, pero supondrán la apertura de una vía muy importante de investigación. “A raíz de un estudio poblacional amplio se ha conocido una pista importante para investigar en el futuro y en algo tan prevalente como la fibrilación auricular y la enfermedad de Alzheimer. Asociar estas dos enfermedades será fundamental”, subraya.

En relación a la FA, la Sociedad Española de Cardiología ya ha impulsado un registro, el OFRECE (Observación de Fibrilación y Enfermedad Coronaria en España), impulsado por la Agencia de Investigación de la entidad y que pretende dar a conocer cuántos pacientes la padecen. Tal vez, a través de él, se conozcan más pistas sobre la relación entre esta arritmia y las demencias o el ictus.

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