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Mayo: Los langostinos

Un alimento rico en minerales como el fósforo y el yodo

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: lunes 1 mayo de 2006
Se trata de un crustáceo de diez patas que posee un caparazón semiduro y de color rosado con vetas amarronadas. Hoy en día es uno de los mariscos que más se consume debido a la posibilidad de comprarlo congelado, a un precio inferior al de otras especies y a su exquisito sabor.

Propiedades nutritivas

Aunque su aspecto se asemeja mucho al de las gambas y las cigalas, su composición nutricional tiene algunas particularidades que lo diferencian de ellas.

Los langostinos son un alimento poco energético con una relación favorable de grasas poliinsaturadas frente a saturadas. Su contenido en colesterol es superior al de otros mariscos, sin embargo en relación a las cantidades que se consumen y a la calidad de su grasa, este alimento no resulta perjudicial.

Son fuente importante de proteínas, hierro, fósforo y yodo. Es junto con las gambas el marisco con mayor contenido en fósforo. Destaca su aporte de hierro entre los crustáceos y su contenido en yodo es tres veces superior al de las gambas.

Un marisco muy socorrido

Este marisco tiene la ventaja de venderse tanto fresco como congelado. Esta última forma resulta más práctica para su consumo en cualquier momento. Incluso se pueden adquirir los langostinos cocidos. De esta forma es suficiente con descongelarlos lentamente en la nevera antes de su consumo. Una vez descongelados no se han de volver a congelar, y se pueden conservar durante varios días en el frigorífico. El color que presentan es diferente si se obtienen cocidos o crudos. Estos últimos presentan un color gris oscuro que se convierte en rosáceo cuando se cocinan.

A la hora de comprar langostinos frescos, su caparazón ha de ser brillante y resistente. Se han de rechazar los ejemplares blandos o que tengan un ligero olor a amoniaco que indica que esos langostinos no son frescos.

Los langostinos admiten todo tipo de preparaciones culinarias. Si se cuecen se han de introducir en una cazuela con agua fría con sal y zumo de limón a fuego fuerte. Una vez que la cazuela tenga temperatura y los langostinos comiencen a cocinarse, se cuecen durante 3 minutos e inmediatamente se introducen en agua fría con mucho hielo. De este modo se enfrían rápidamente y al no absorber mucha agua, la carne queda tersa y firme.

Si se van a emplear como ingrediente de algún plato, después de pelarlos conviene eliminar el hilo negro -tubo digestivo- que recorre el lomo, ya que amarga y puede estropear el sabor del plato. En frío y cocidos pueden formar parte de ensaladas variadas, aperitivos, salpicón de marisco, rellenos de ensaladilla, etc.

En caliente, se pueden consumir a la plancha con limón, también cocidos, fritos al ajillo, en revueltos y tortillas, en arroces, pastas y legumbres, como acompañamiento de pescados en salsa, etc.

Langostinos congelados

Las variedades de langostinos congelados que más se comercializan son: langostinos tigres, langostinos blancos y los gambones. Los langostinos tigre son los más valorados y se diferencian del resto por las bandas de color marrón que presentan a lo largo de su cuerpo.

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