Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Alimentación

Febrero: El Faisán

Un animal de caza en peligro de extinción

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 21 febrero de 2006
El faisán es un ave originaria de Asia, introducida por los griegos en Roma, desde dónde se extendió por el resto de Europa. Se trata de una pieza de caza de pluma, de carne muy fina y apreciada en la gastronomía de nuestro país.
Hoy en día se cría en cautividad porque se trata de un ave en peligro de extinción.
Se diferencian dos tipos de faisán, el salvaje y el de granja. El faisán salvaje se puede adquirir en el mercado generalmente durante el otoño y principios del invierno. El faisán salvaje se cría en libertad como animal silvestre, comparte las características de otras carnes de caza de pluma y su carne presenta un sabor más fuerte que el de granja o de cría. Éste último contiene una carne más grasa y resulta más carnoso y pesado que el salvaje.

El faisán de granja


El faisán de granja presenta un mayor contenido en proteínas y una menor cantidad de grasas que otras aves de corral como el pollo. Si bien el faisán aporta una escasa cantidad de grasas, al igual que la codorniz, este aporte puede verse incrementado en función de la técnica culinaria utilizada y de las salsas con que se acompaña. Al igual que ocurre con otras aves, la mayor parte de la grasa del faisán se concentra en la piel, por lo que el consumo de esta carne sin piel aporta menos grasa y, por tanto menos calorías. Su contenido en sodio es muy bajo, lo cual resulta muy adecuado para personas hipertensas. Constituye además, una importante fuente de fósforo y vitaminas del grupo B.
Se recomienda elegir un ejemplar carnoso, lo que se puede apreciar palpando el pecho del ave. También se debe comprobar que las garras sean blandas y las patas flexibles, intactas y sin roturas. Las hembras de faisán tienen una carne más tierna y sabrosa que los machos. Incluso si se desea una carne más fina y jugosa, es preferible adquirir los pollos de faisán.
El faisán admite diferentes preparaciones culinarias: asado, braseado, a la cazuela, relleno y generalmente aromatizado con coñac o vino. También se prepara en salsa, en pepitoria o guisado, combinando muy bien con setas, manzanas, tocino y cebolla.

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones