Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Alimentación

¿Cuántos tipos de chocolate conoces?

Si solo nombras chocolate negro, chocolate con leche, chocolate blanco y chocolate a la taza, toma nota, porque hay bastantes más categorías de este producto

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: domingo 1 diciembre de 2019
Imagen: Steve Buissinne

Las categorías de chocolate más conocidas
popularmente son: chocolate negro, chocolate
con leche, chocolate blanco y chocolate a la
taza. Sin embargo, esto no coincide plenamente
con las clasificaciones comerciales reconocidas por
la legislación.

Estas vienen definidas por los ingredientes
que se utilizan en la elaboración y por la
proporción de cada uno de ellos en el producto final.
En concreto, por la cantidad de: cacao total,
manteca de cacao (materia grasa contenida en
los granos de cacao), extracto seco magro de cacao
(cacao desgrasado y deshidratado), leche y materia
grasa procedente de la leche. Así, la legislación europea
define las siguientes categorías:

  • Chocolate. Esta denominación comercial solo
    puede utilizarse para aquellos elaborados a partir
    de productos de cacao y azúcares, que contienen
    un mínimo de 35 % de cacao (de esto, un mínimo
    del 18 % debe ser manteca de cacao y un 14 % materia
    seca y desgrasada de cacao). Además, pueden
    añadirse frutos secos, como almendras y avellanas (no
    más del 60 % del producto final) y leche (no más del 5 % en
    materia seca).
  • Chocolate con leche. Se obtiene a partir de productos de
    cacao, azúcares y productos lácteos. Debe contener un mínimo
    de materia seca total de cacao (25 %), de extracto seco
    de la leche o de derivados lácteos, como mantequilla o nata
    (14 %), de materia seca y desgrasada de cacao (2,5 %), de materia
    grasa láctea (3,5 %) y de materia grasa total [manteca de
    cacao y materia grasa láctea] (25 %).
  • Chocolate familiar con leche. Es similar al anterior, con
    la diferencia de que debe tener más cantidad de leche (al
    menos un 20 %) y puede contener menos cantidad de cacao
    (un mínimo del 20 %). Es decir, se trata de una categoría
    comercial inferior.
  • Chocolate blanco. En los últimos años se ha extendido la
    idea de que este producto no es chocolate. Pero, en realidad
    la legislación sí lo recoge como tal. La principal diferencia
    con los otros es que este no contiene pasta de cacao (cacao
    desecado, con la manteca y la parte magra), ya que se elabora a partir de manteca de cacao (mínimo 20 %), leche
    o productos lácteos (mínimo 14 %, con al menos
    3,5 % de grasa láctea) y azúcares.


Imagen: Carina

  • Chocolate relleno. Se refiere al producto formado
    por algún tipo de chocolate relleno con otros
    ingredientes que no sean productos de panadería,
    pastelería, galletería o bollería ni helado.
  • Chocolate a la taza. Es similar al de la categoría
    “chocolate”, con la diferencia de que en este caso
    puede contener harina o almidón de trigo, arroz o
    maíz (como máximo un 8 %).
  • Chocolate familiar a la taza. Igual
    que la anterior, pero en este producto
    el contenido de cacao puede ser
    menor (un mínimo del 30 %, con al
    menos un 18 % de manteca de cacao
    y un 12 % de materia seca y desgrasada
    de cacao). El contenido de harina
    puede ser mayor (como máximo
    un 18 % de harina o almidón). Es
    decir, es de una categoría comercial
    inferior a la anterior.

Dos categorías internacionales de chocolate

Las categorías anteriores son las que especifica
la legislación europea, pero existen, además,
normas y recomendaciones internacionales que
vienen recogidas en el Codex Alimentarius. Este
compendio de normas, desarrollado por la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO), establece algunas
categorías adicionales con respecto al chocolate y
que aplican a todos los países:

  • Chocolate de cobertura. Debería contener, al
    menos, el 35 % de extracto seco total de cacao, del
    cual no menos del 31 % será manteca de cacao y
    el 2,5 %, como mínimo, extracto seco magro de
    cacao. Es decir, la proporción mínima de productos
    del cacao es similar a la del chocolate, pero la
    cantidad de manteca puede ser mayor.
  • Chocolate de cobertura con leche. Debe contener
    no menos del 25 % de extracto seco de cacao
    (incluido un mínimo del 2,5 % de extracto magro
    de cacao) y no menos del 14 % de extracto seco de leche (incluido un mínimo del 3,5 % de grasa de leche) y un total de grasa no inferior al 31%.
Diciembre 2019 Imagen: CONSUMER EROSKI

Para acceder a más contenidos, consulta la revista impresa.

Etiquetas:

chocolate

RSS. Sigue informado

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones