Los coches chinos

La industria china ha modificado sus estándares de seguridad y emisiones para iniciar su asalto a los mercados del viejo continente
Por Javier Sanz 2 de mayo de 2007
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Imagen: John

Llegada inminente

A finales del verano comenzarán a comercializarse en España los primeros automóviles chinos. El primer vehículo tendrá un diseño británico y cumplirá a la perfección con la legislación en vigor. Se trata de un pequeño y potente deportivo con motores entre 120 y 160 cv., cuyos modelos en la fecha de su lanzamiento costaban entre 22.000 y 28.000 euros.

Muchos medios de comunicación anunciaron su llegada inminente para mediados de 2005. Algunos, incluso, apuntaron nombres de posibles importadores en España y los modelos que iban a estar disponibles en nuestro mercado. Dos años más tarde aún no se vende un solo coche de procedencia china en España, aunque su llegada, ahora sí, es inminente.

El importador Sino Motors, que actualmente distribuye los todoterreno indios Mahindra en su red de 32 concesionarios, comenzará a vender en septiembre el modelo MG TF. Por tanto, los chinos vendrán a España “resucitando” una centenaria marca inglesa que cerró por quiebra en 2005.

El primer automóvil chino que se va a vender en España es un modelo británico que cumple todas las normas de seguridad y emisiones

La empresa china Nanjing compró ese mismo año todos los activos de MG-Rover para volver a producir los modelos MG. Cuenta con dos fábricas: una en China y otra en Inglaterra, la antigua fábrica MG de Longbridge, donde fabrica las unidades con volante a la derecha. Por tanto, el primer automóvil chino que va a llegar a España es un modelo de diseño británico, presentado en 2002 y que cumple todas las normas de seguridad y emisiones. Se trata de un pequeño y potente deportivo con motores entre 120 y 160 cv., cuyos modelos en la fecha de su lanzamiento costaban entre 22.000 y 28.000 euros. ¿Los chinos lo venderán mucho más barato?

No tan barato

Sino Motors no ha establecido aún precios para estos primeros modelos, desde esta empresa, Álvaro Acevedo afirma que la diferencia de precio no va a ser tan sorprendente como la gente piensa. La mano de obra en China es más barata, pero muchos componentes del vehículo, especialmente los relativos a la seguridad y la electrónica, los fabrican empresas europeas.

Esta afirmación coincide con la opinión expresada desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles, ANFAC: los coches que lleguen a España desde China van a ser los que cumplen todas las medidas de seguridad y emisiones contaminantes y esos no son, precisamente, los más baratos del mercado de ese país asiático.

También en septiembre, de la mano de Sino Motors, desembarcará el todoterreno Landwind X-Pedition (antiguo Opel Frontera) que actualmente fabrica Jiangling. Ya en enero de 2008 se completará la gama MG con los MG3 (antiguo Rover 25) y MG7 (antiguo Rover 75). Para entonces, la importadora Sino Motors espera haber ampliado su red de concesionarios hasta el medio centenar.

La seguridad

El desembarco chino en Europa se ha retrasado más de dos años desde los primeros anuncios. El motivo principal ha sido el incumplimiento de los mínimos parámetros de seguridad y emisiones contaminantes, bien por ser modelos de diseño chino pensados para su mercado local o por tratarse de diseños europeos muy antiguos fabricados bajo licencia.

En 2005 el club alemán ADAC, en colaboración con otros clubes automovilísticos europeos como el RACE en España, realizó un “crash test” (prueba de choque) al primer vehículo chino desembarcado en Europa: un Jiangling Landwind.

Las fotografías son espeluznantes. La rueda delantera invadió el habitáculo, el salpicadero destrozó las piernas del “dummy” y el volante impactó con su cabeza. Veredicto final: “daños fatales en la cabeza, llegando el cuerpo a quedar atrapado y piernas muy dañadas”.

Es necesario aclarar que esta primera llegada de coches chinos a Europa se hizo a través del puerto de Holanda y aprovechando un recoveco legal, pensado para algunas pequeñas empresas que fabrican carrocerías a medida para clientes exclusivos. Las pocas decenas de coches chinos que se matricularon así pudieron eludir todos los controles de seguridad y emisiones.

El portavoz de Sino Motors, que venderá este modelo en España a partir de septiembre, explica que ante esas pruebas Jiangling contrató a ingenieros de Euroncap (el organismo oficial que realiza los crash-test en Europa) para modificar el diseño y cumplir todos los parámetros de seguridad.

Ahora, dos años más tarde, el Landwind que se va a vender en España ha superado los análisis realizados por la empresa de certificación IDIADA en Barcelona y por el exigente TÜV alemán.

100 por 100 chinos

Sobre los modelos diseñados y fabricados totalmente en China, no hay un plazo para su llegada a España o Europa. Aunque los más recientes cumplen todos los requisitos, la mayoría, sin embargo, presentan unos niveles de seguridad, contaminación, diseño, acabados o equipamiento sólo aptos para el mercado local.

Desde la Asociación de Fabricantes de Automóviles ANFAC hablan de un plazo de tres o cuatro años para que la industria china pueda cumplir con las exigencias occidentales; la Asociación de Vendedores de Vehículos GANVAM aventura que llegarán pocos modelos. De las respuestas de ambas asociaciones se concluye que:

  • No llegarán todos los modelos, sólo los más modernos que cumplan la normativa.
  • La diferencia de precio no será tan abultada: los modelos que llegarán no serán tan exageradamente baratos como los que incumplen la normativa.
  • Algunas marcas no podrán vender sus coches en nuestro mercado al ser copias descaradas de modelos europeos.
  • Su cuota de mercado no será muy grande.
  • Por su precio, su competencia serán los coches de segunda mano, más que los nuevos.

¿Industria en peligro?

En los diversos foros y en los medios especializados se pueden escuchar voces apocalípticas que anuncian cataclismos en las fábricas nacionales ante la llegada de coches muy baratos. No obstante, lo más probable es que la llegada de coches chinos a España se desarrolle de forma parecida a la de los coreanos.

Estos vehículos coreanos llegaron a nuestro país tímidamente a mediados de los ochenta con modelos muy baratos, aunque anticuados y mal acabados. Su cuota de mercado testimonial fue creciendo poco a poco con nuevos automóviles de diseño propio, de calidad y con buenas motorizaciones y equipamientos.

Sin embargo, pesar de equipararse a los europeos y ser más baratos, ninguno ha expulsado del reinado a los fabricantes “de toda la vida” en los rankings de ventas, aunque sí han conseguido algunos éxitos importantes, como el Coupé de Hyunday, que llegó a ser líder en su categoría a finales de los 90.

El portavoz de Sino Motors aventura que este mismo proceso será mucho más rápido en el caso de los coches chinos. Recuerda cómo los japoneses tardaron muchos años en recorrer el camino, los coreanos lo hicieron en menos de una década y los chinos, gracias a sus acuerdos con la industria europea, serán competitivos en un plazo más breve. Sus previsiones de ventas para el primer año en España son de 1.000 Landwind y 3.000 MG.

Ante esta inminente batalla comercial la industria europea tampoco se ha cruzado de brazos. Los principales grupos automovilísticos ya tienen plantas en el país de la Gran Muralla para fabricar sus coches con los bajísimos costes del mercado laboral chino.

Para conseguirlo, se han asociado con marcas chinas, cediendo tecnología a cambio de las fábricas y participaciones en sus empresas. Por lo tanto, parte de los beneficios de la venta de coches chinos en Europa regresarán al viejo continente, gracias a estos pactos industriales, en las cuentas de resultados de BMW, Mercedes, Volkswagen o Peugeot-Citroën.