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La escasez de agua se convierte en un problema para el futuro agrícola mundial

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 3 abril de 2002

La actual sequía en muchos puntos de la geografía mundial es motivo de preocupación entre los diferentes organismos internacionales. El agua y su escasez para la los cultivos de regadío se convierte en un desafío mundial para el futuro inmediato.

¿Cómo conseguir producir más alimentos pero con menos agua? Este será el gran desafío mundial, según la subdirectora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Louise Fresco. En su opinión, representantes gubernamentales y la sociedad en general deben promover la búsqueda de soluciones al problema de la escasez del agua y el impacto que provoca en la seguridad alimentaria. Para promover este debate social y buscar alternativas, este año la Jornada Mundial de la FAO dedicada a la alimentación que se celebrará en octubre agrupará a todos los representantes bajo el lema "Agua: Fuente de seguridad alimentaria".

Según la misma organización, hasta el año 2030 la producción de cultivos de regadío aumentará en más de un 80% para hacer frente a la futura demanda de alimentos en países en vías de desarrollo. Según Louise Fresco, este incremento no podrá alcanzarse nunca aumentando el consumo de agua en la misma proporción, dados los recursos que existen hoy en día.


Potenciar la investigación

Lejos de ser sólo una preocupación para los países en vías de desarrollo, la sequía en determinadas zonas de Italia ha puesto de manifiesto la necesidad de buscar alternativas para el futuro inmediato en este campo. Según reflejan los datos del primer trimestre de 2002 en la península italiana los niveles de los depósitos de agua de cuatro regiones meridionales de Italia descendieron algo más del 60% respecto al nivel normal, descenso que tendrá importantes repercusiones tanto en el ámbito agrícola como doméstico e industrial. Recientemente, el gobierno italiano concedió a la FAO y la Organización Mundial de Meteorología el "premio Agua y Agricultura", reconociendo así la importancia de los programas y trabajos que desarrollan las citadas instituciones en el campo hídrico.

Desde la FAO se confía en que el progreso en el campo de la investigación ayude a superar la citada carencia. Entre otros aspectos, destacan el desarrollo de variedades agrícolas más resistentes, el aumento del rendimiento del terreno cultivado así como la puesta en marcha de técnicas de riego más eficaces, como métodos que potencien un rendimiento hídrico como, por ejemplo, el riego por goteo o aspersión, que conseguiría reducir las pérdidas de agua actuales.

La agricultura de secano, por su parte, necesitará la promoción de técnicas de recogidas de aguas, conservación o cultivos capaces de resistir estas circunstancias. Para la directora de la FAO se deberán contar con la inversiones necesarias tanto para el desarrollo de las investigaciones en este sentido como para la aplicación de las nuevas técnicas en la agricultura.


Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA)

PESA son las siglas que identifican el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, una iniciativa de la FAO que promueve de forma especial esta seguridad en los países de bajos ingresos con déficit de alimentos. Y es que existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimentarias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana.

Pero pese a todo, y según fuentes del citado programa, hoy en día cerca del 20% de la población mundial padece desnutrición crónica y, pese a las pequeñas mejoras que se van consiguiendo, las previsiones de crecimiento demográfico no indican una mejora. Según PESA, la irregularidad de las lluvias y la falta de la misma para la producción agropecuaria es un factor implicado en la inseguridad alimentaria y desnutrición crónica.

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