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¿Es posible negociar el precio del alquiler? Estrategias para intentarlo

Rebajar la cuota del alquiler no es tarea fácil, pero ser funcionario o tener empleo fijo y ser un inquilino formal puede ayudarte a conseguirlo

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 13 noviembre de 2019
alquiler Imagen: Tumisu

Buscas piso para alquilar, pero todo lo que ves se pasa de tu presupuesto. O quizás ya vives de alquiler, pero necesitas por todos los medios una rebaja en la renta. Palpas una realidad: los precios de los alquileres están por las nubes y se llevan más del 30 % del salario de los españoles, un porcentaje que en las grandes ciudades sube hasta el 50 %, según datos de un estudio elaborado por el grupo Schibsted Spain. ¿Hay algún modo real y eficaz de lograr una rebaja en el alquiler? ¿Existe margen para negociar? Sí, pero no es tarea fácil. Si resides en capitales como Madrid o Barcelona —o si eres joven—, lo tienes más difícil y tu capacidad negociadora es baja, pero aun así puedes intentar que tu renta disminuya un poco. Como te explicamos en este artículo, tener empleo fijo y ser un inquilino formal puede ayudarte a conseguirlo.

Ofrecer seguridad al casero, una baza poderosa

El 23,9 % de los españoles vive de alquiler, abonando una renta media de 674 euros mensuales, según datos del ‘Boletín Especial de Alquiler residencial 2019′ del Ministerio de Fomento. Pero según se desprende de los precios que aparecen en los portales inmobiliarios, esas cantidades son mayores: ¡se paga hasta 10 euros por metro cuadrado! Esto significa que un piso de 80 metros cuesta a sus inquilinos 800 euros al mes, a los que hay que sumar los gastos de luz, agua, teléfono…


Imagen: Mediamodifier

Si deseas bajar el importe que destinas al alquiler, puedes intentar negociar poniendo en valor tus puntos fuertes, esos puntos que pueden dar seguridad al casero:

  • Tu nómina. Un sueldo fijo es un arma poderosa para negociar, más en un momento en el que los contratos indefinidos escasean. Y es que “en la medida que se acredite una mayor estabilidad y solvencia financiera por parte una persona que quiera alquilar, será mucho más sencillo conseguir un alquiler y negociar algunos términos del contrato”, explican desde la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FAI). ¿Eres funcionario? Pues mejor aún, ya que un empleado público dispone de un puesto de trabajo seguro y, por tanto, sus ingresos también lo son. Así, puedes negociar una pequeña rebaja a cambio de seguridad para el dueño de la vivienda.
  • Las referencias de antiguos caseros. Si estás buscando piso y puedes aportar referencias positivas de tus anteriores caseros, tienes posibilidades de conseguir una rebaja en la renta mensual pues, de nuevo, ofreces seguridad al propietario, que es “esencial en este tipo de relación”. Y es que “un sistema eficaz para referir buenos inquilinos desde experiencias previas sería muy positivo para los procesos de selección y formalización de alquileres”, señalan desde la FAI.
  • Buena imagen. La primera impresión es la que cuenta. No es una frase vacía de contenido, porque, como indica la experta en recursos humanos Mara Valdés, “en una primera entrevista no solo se percibe lo que escuchamos, sino también la educación y formación de una persona, sus modales… Siempre ayuda una buena imagen”.
  • Tu actitud. Si eres formal, pagas siempre dentro del plazo y te has hecho cargo de pequeñas reparaciones como pintar o del cambio de electrodomésticos al estropearse —aunque le correspondiera al casero—,  te habrás cargado de razones a la hora de negociar y al casero le será más difícil negarse a una rebaja. Asimismo, como explica Valdés, siempre hay una “mayor propensión a negociar con alguien amable que con una persona hostil e irresponsable”.

¿Cómo debes actuar al negociar?

Antes de intentar negociar una bajada en el precio del alquiler, deberías prepararte.

  • Conocer los precios de la zona. Debes investigar y analizar “cuánto cuestan de media los alquileres cercanos” y apuntar con especial interés si algunos llevan mucho tiempo vacíos por pedir el mismo alquiler que tú estás pagando (o que te piden). Esto te indicará hasta dónde puedes llegar realmente en la rebaja.
  • Resaltar los fallos de la vivienda. Hay que estudiar bien las fortalezas y debilidades del piso. Si la vivienda está muy bien pero no tiene garaje, ni ascensor, tiene poca luz, etc., debes utilizarlo para tratar de rebajar la cuota mensual.
  • Saber la necesidad del casero por alquilar. En lo posible, es importante conocer la necesidad o prisa del dueño por arrendar. Si le corre prisa, será más fácil lograr el precio deseado.


Imagen: congerdesign

¿Qué puedes conseguir con la negociación?

Tras la negociación no solo puedes conseguir que el casero te reduzca el importe de la mensualidad. A veces, esto no se produce, pero aunque la cuota no baje, a cambio, sí se negocian otros términos del contrato.

  • Rebaja de la renta. Si se logra, no es, por lo general, una rebaja de gran cuantía.
  • Rebaja “en especie”.  Al igual que existen salarios en especie, puedes tratar de negociar una bajada, no de la renta mensual, sino del gasto que debes hacer para tener una casa más confortable. Así, puedes solicitar que el casero ponga electrodomésticos nuevos, pinte la vivienda… Son cambios que para él son rentables, pues le seguirán siendo útiles cuando tú dejes el piso.
  • Negociar otros aspectos del contrato: la tasa de basuras, la calefacción central, la cuota de la comunidad de vecinos…  son algunos términos que fácilmente se negocian y, a la postre, significan una rebaja del coste del alquiler.

La crisis como oportunidad para negociar

De mayor o menor envergadura, todos los analistas (españoles y extranjeros) dan por hecho que la desaceleración económica es una realidad. Y la crisis en ciernes puede ser, paradójicamente, un arma potente para negociar una rebaja de alquiler del piso. ¿Cómo es posible? La respuesta es sencilla: en esos momentos, la seguridad de tener la vivienda alquilada prima sobre la idea de sacar al alquiler un rendimiento más alto, que nadie asegura en un contexto de crisis. Si pagas menos pero eres fiable, tienes mucho terreno ganado.

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