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Cómo hacer pan de ajo

Tres maneras de hacer pan de ajo y varias ideas para combinarlo, además de aprovechar lo que sobre

  • Autor: Por PEIO GARTZIA
  • Fecha de publicación: 15 de septiembre de 2015
Imagen: phloenphoto

El pan de ajo es uno de los entrantes y acompañamientos más recurrentes (y sabrosos), sobre todo en comidas y cenas informales en las que impera el picoteo. En estas ocasiones, se preparan diversos entrantes y el pan de ajo combina de maravilla con muchos de ellos. En este artículo se explica cómo hacer pan de ajo de diferentes maneras (con masa casera de pan y con baguettes de la panadería) y, además de conocer los detalles de su elaboración, se verá con qué alimentos marida mejor y qué utilidades culinarias deliciosas ofrecen sus sobras.

Hay varias opciones para elaborar pan de ajo. Una de ellas, la más laboriosa, consiste en hacer una masa de pan a la cual se agrega aroma de ajo y, luego, una vez horneada, se añade un aceite con ajo. Otra de las alternativas es comprar una barra de pan tipo baguette y aromatizarla con una mezcla de ajo, mantequilla o aceite y, en algunos casos, también queso para gratinar antes de servir. Ambas opciones son válidas y dependerán del tiempo -y las ganas- que se tenga para estar en la cocina. Por ello, se dan a continuación unos cuantos consejos para hacer el pan de ajo con masa nuestra o usando pan ya elaborado.

Pan de ajo con una baguette (plan A)

Este es el plan fácil, una manera rápida de preparar un pan tostado con aroma de ajo, perfecto para acompañar una comida o una cena de picoteo.

  • Se elabora una crema con 50 gramos de mantequilla cremosa, dos cucharadas de aceite de oliva, dos dientes de ajo pelados y machacados, una pizca de ralladura de limón y una pizca de sal.
  • Hay que partir en rodajas no muy gruesas un pan tipo baguette de media cocción. Se colocan las rodajas en una bandeja de horno y se unta cada rebanada con la mezcla que se ha hecho.
  • Se introducen al horno (precalentado a 180 ºC) y se deja que se tuesten durante 10 minutos. Pasado ese tiempo, hay que mirar cómo van los panes. Si están tostados, perfecto, se sacan. Si no, se dejan un par de minutos más hasta que estén tostados.
  • Una vez fuera del horno se puede decorar cada panecillo con unas tiras de cebollino troceadas, perejil o una mezcla de hierbas aromáticas como romero, albahaca o tomillo.

Pan de ajo con una baguette (plan B)

  • Hay que hacer unos cortes a la barra de pan como si se fuesen a sacar rodajas, pero sin llegar hasta abajo del todo, de manera que los trozos queden unidos por la base de la barra.
  • Se unta con la mezcla de mantequilla, aceite y ajo entre las rodajas.
  • Se debe envolver el pan con papel de aluminio para que no se queme la corteza, puesto que ya está cocinada con anterioridad, y se introduce al horno a 180 ºC durante 10 minutos.
  • Tras sacar el pan del horno, se quita con cuidado el papel de aluminio y se deja templar antes de servir.

Hay que llevar la baguette entera a la mesa para que cada comensal vaya sacando una rebanadita del pan ajo de la propia barra, que se presentará sobre una bandeja.

Pan de ajo con masa casera

Este es el plan laborioso, pero divertido e interesante. Para hacer una buena remesa de panes de ajo, se necesitan los siguientes ingredientes: un kilo de harina, una cucharadita de levadura seca y un vaso grande de leche con agua mezclada, una pizca de sal, dos cucharadas de aceite de oliva, un huevo y un diente de ajo.

  • Hay que hacer dos volcanes de harina dentro de unos boles de cristal amplios. En el centro de cada volcán, se vierte un poco de agua con leche y se incorpora la levadura seca, medio diente de ajo muy picado y una pizca de sal. Se remueve y se va amasando hasta adquirir la textura de la plastilina. Al principio cuesta un poco, pero, luego, según se va amasando, va quedando más fina y menos pegajosa en las manos.
  • Si está muy pegajosa, se añade un poco de harina; si está muy seca, se agrega un poco de leche.
  • Se dejan reposar durante una hora los montoncitos de masa tapados con un trapo de cocina húmedo en un lugar templado para que fermenten y suban de volumen.
  • Pasada la primera fermentación, se rompe la masa de nuevo, se da forma de panecillos y se coloca sobre una bandeja de horno con papel para hornear debajo. Toda esta masa tapada con el trapo se deja reposar durante otros 30 minutos.
  • Hay que batir un huevo con una cucharada de aceite de oliva y un diente de ajo picado, hacer una cruz en la superficie de cada panecillo y untar ligeramente esa cruz con la mezcla de huevo, aceite y ajo.
  • Se introduce al horno (precalentado a 180 ºC) durante 40 minutos con calor en suelo y techo. Hay que colocar la bandeja en la parte baja-intermedia del horno.
  • Una vez horneados, se sacan de la bandeja y se dejan templar. Ya están listos esos panecillos con aroma de ajo, perfectos para abrir y presentar de esa manera, o abrir y rellenar con lo que más guste.

Acompañamientos del pan de ajo y utilidades

El pan de ajo tiene un sabor muy marcado, por lo que vendrá fenomenal para acompañar: embutidos o paleta de jamón, una ensaladita de tomate y unas lascas de bonito en conserva encima, además de ensaladillas variadas, ya sean tipo rusa, de pollo o de marisco.

También si en el momento de tostar se agrega por encima una pizca de queso rallado, dará como resultado unos panes gratinados con queso que, con una loncha de anchoa en conserva o con un salteado de jamón por encima, quedarán estupendos. Y, desde luego, con unas finas láminas de solomillo de cerdo y por encima un chutney de melocotón, harán las delicias de los más gourmets.

No hay que preocuparse si se han elaborado panes de más y tras la comida sobran. Hay varias alternativas para aprovechar este pan. Se pueden trocear y guardar en un bote para acompañar un puré o una ensalada, a modo de picatostes. También, si se trituran con la batidora, se estará preparando un aromático pan rallado que le dará un toque diferente a los empandados, tanto de carne y aves como de pescado o, incluso, croquetas.

El pan de ajo tiene gran cantidad de posibilidades. Eso sí, una recomendación: conviene consumirlo con moderación. El aroma a ajo puede seguirnos durante varias horas.

Etiquetas:

especias, masas, pan


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