Las uvas se pueden consumir frescas en temporada, como aperitivo, postre o tentempié. Además, son fáciles de tomar por su tamaño y su escasa preparación, ya que con solo lavarlas están listas para comer. No obstante, más allá de estos usos tradicionales en crudo, tienen grandes posibilidades en la cocina, ya sean enteras, en salsas o como perlas caramelizadas. En las siguientes líneas te ofrecemos unas cuantas ideas.
🍇 Salsas de uva
Además de crudas, las uvas se pueden cocinar para hacer de ellas una guarnición refrescante. En este sentido, van especialmente bien para acompañar preparaciones de carne asada, como pato, solomillo o entrecot. Para ello, podemos utilizar cualquiera de sus variantes, blancas o negras, con o sin pepitas (más agradables de comer). Quitarles la piel es opcional.
La más rápida
- En una sartén, con un poco de aceite de oliva, saltéalas hasta que la capa exterior quede caramelizada.
- Espolvorea una pizca de pimienta recién molida y una pizca de sal.
👌 El resultado es una guarnición refrescante y muy fácil de preparar. Si, además, agregas a la salsa pequeños trozos de uva fresca, conseguirás un toque distinto.
👉 Esta salsa se elabora, sobre todo, para acompañar carnes a la plancha (aves o ternera) o platos de pescado, como lubinas asadas, medallones de salmón o lomos de merluza.

Con verduras, nata y cava (o mosto)
Las salsas de uvas también se pueden preparar a partir de una base de verduras salteadas y aromatizadas con pimientas, limón o algún otro cítrico, y con un poco de vino, cava o mosto. Para ligar los ingredientes, se puede utilizar nata líquida, o bien un poco de harina de maíz y un caldo de ave o pescado, según el plato al que acompañe.
Un ejemplo es la salsa de uvas con cava y juliana de limón:
- Necesitas: 1 puerro, 100 g de uvas moscatel, 1 copa de cava, 2 decilitros de nata para cocinar, 1 cáscara de limón, 4 cucharadas de aceite de oliva y sal.
- Pocha un puerro cortado en brounoisse (picado en cuadrados pequeños) con un poco de aceite de oliva. Cuando adquiera un color amarillento, añade una copa de cava, las uvas y la cáscara de limón en juliana.
- Deja reducir y, entonces, agrega la nata líquida hasta que dé un hervor.
- Sácala del fuego y deja templar.
- Para conseguir una salsa fina, pasa la salsa por un colador y ponla a punto de sal.
- Si la salsa resultante tiene un sabor fuerte, puedes añadir un poco de caldo (pescado o ave) y llevarla de nuevo al fuego, para conseguir un hervor suave, hasta lograr volver a ligar la salsa.
💡 Para dar una nota de color, se puede picar cebollino o perejil, espolvorearlo por encima y añadir trocitos de uva.
🍇 Perlas de uva marinadas
Las uvas se pueden consumir también en ensaladas, peladas y en crudo, o previamente marinadas, como toque refrescante de pescados y mariscos.
- Pela un buen puñado de uvas y déjalas enteras.
- Prepara la marinada. Mezcla aceite de oliva con un chorrito de limón o lima, un toque de vinagre (el que tengas: manzana, vino, jerez…), hierbas aromáticas como tomillo, eneldo o cebollino, y especias al gusto: pimientas, un poco de cayena o incluso curry. Añade una pizca de sal.
- Mezcla las uvas con esta preparación y déjalas reposar unas 2 horas para que se empapen bien.
Obtendrás unas “perlas” jugosas y aromáticas que darán un toque sorprendente a cualquier ensalada o plato de pescado y marisco.

🍇 Reducción de uva
Para elaborar reducciones de uva hay que machacar su pulpa con ayuda de una espátula mientras se dejan cocer. Así el jugo se carameliza poco a poco y se consigue un jarabe denso.
Este jarabe se puede aromatizar con un poco de sal en escamas y un toque de jengibre rallado o unas pimientas recién molidas. Es una buena guarnición para subproductos de pato y oca, como el foie fresco, cocinado a la plancha.


